Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Una bolsa de palos Frankenstein a 24 horas de empezar
A Jorge Campillo no le han llegado los palos a Kenia y ha tenido que improvisar

Una bolsa de palos Frankenstein a 24 horas de empezar

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No es la primera vez que pasa, ni la segunda, ni la tercera, ni la cuarta y, por supuesto, no será la última. Es más, prácticamente ocurre cada semana. Por ejemplo, le ha sucedido a Mario Galiano en Egipto, para el debut de la temporada del Alps Tour. Pues bien, la penúltima víctima ha sido Jorge Campillo. El extremeño se encuentra en Kenia a menos de 24 horas de empezar el torneo del DP World Tour sin su bolsa de palos. Voló de Madrid a Nairobi, llegó ayer a las nueve y media de la noche y su bolsa de palos no apareció por la cinta de equipajes…

Poco después de aterrizar en África recibió un correo electrónico de la compañía donde le informaban de que la bolsa llegaba a Kenia a las doce y cuarto de la noche en un vuelo procedente de Qatar. Una información alentadora. No es la situación más agradable del mundo cuando acabas de aterrizar de un viaje que no es precisamente un paseo, pero cosas peores se han visto. Jorge decidió quedarse y esperar en el aeropuerto. Tres horitas muy agradables…

Como ya se imaginan, el vuelo de Qatar aterrizó en hora en Nairobi, pero de los palos no había noticias. Una larga espera en el aeropuerto para nada. Campillo se marchó al hotel, donde por cierto tampoco aparecía su reserva, a las dos de la mañana, muy agradable, aunque lo terminó solucionando. Hoy ha ido al Muthaiga Golf Club para jugar el Pro Am y preparar el torneo que arranca mañana jueves. A 24 horas de empezar, su bolsa no ha aparecido y ha tenido que improvisar. En Kenia no están los camiones de las marcas y desde el punto de vista del material hay lo justo y necesario. No es como para pedir que le repliquen sus palos sobre la marcha. Básicamente, ha ido pidiendo prestado aquí y allá…

Lo primero que le han dejado han sido unos hierros. Un jugador local de Muthaiga. Son unos Mizuno, buenos palos, aunque la varilla, confiesa Campillo a Ten Golf, es «una 300 S, de amateur, muy blanda, un drama», afirma con cierta dosis de humor. El driver se lo ha dejado Andrea Pavan, la gente de Callaway, su marca, le han podido facilitar la madera 3, un híbrido y dos wedges de 50 y 58 grados, el hierro 3 es de Sebas García y el hierro 4, cortesía de Ángel Ayora. «He ido recolectando palos como he podido», señala. Una bolsa Frankenstein en toda regla. Ah, y lleva dos putters, uno de Benjamin Hebert y otra de Iona Stephen, entrevistadora de televisión. Las bolas, para completar el welcome pack, son de Joel Moscatel.

Campillo sale a jugar la primera jornada del Magical Kenya Open mañana a las 13.10 horas. Es el margen que tiene para que le lleguen sus palos. En principio no debería haber problemas. Le juran y perjuran que están ya en el aeropuerto y que podrá utilizarlos mañana, pero también le decían que llegarían en el vuelo de Qatar… A cruzar los dedos.