Inicio Grandes Circuitos DP World Tour Ochoa cuenta cómo y por qué se gestó el ‘fichaje’ de Ferrero
El entrenador de Ángel Ayora explica a Ten Golf los pormenores de esta decisión

Ochoa cuenta cómo y por qué se gestó el ‘fichaje’ de Ferrero

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Juan Ochoa y Juan Carlos Ferrero, durante una ronda de prácticas en el Hero Dubai Desert Classic. © Ten Golf
Juan Ochoa y Juan Carlos Ferrero, durante una ronda de prácticas en el Hero Dubai Desert Classic. © Ten Golf

El gran responsable de que Juan Carlos Ferrero se haya integrado en el equipo de trabajo de Ángel Ayora es Juan Ochoa. Desde hace años es el hombre para casi todo del golfista malagueño. Se encontraron cuando aún no tenía edad para votar ni conducir. Desde entonces es su mano derecha y la izquierda. Es su entrenador técnico, preparador físico, fisioterapeuta, caddie y ha ejercido como psicólogo, nutricionista y cualquier cosa que hiciera falta, cuando hiciera falta y donde fuera necesario.

Ochoa no hace todas esas cosas porque sea un ‘echao palante’ o un descerebrado, sino todo lo contrario, porque lleva toda la vida formándose para poder ser lo más integral posible. Una de sus máximas es que el saber no ocupa lugar. No obstante, sabe que es imposible abarcar todas las facetas de un jugador con la meteórica progresión y las expectativas de Ayora. Por eso, llevaba tiempo dándole vueltas a ampliar su equipo de trabajo.

Hace más de dos años que tiene en el punto de mira a Ferrero. Ochoa entendía que, con sus diferencias, el caso de Ayora puede asemejarse al de Carlos Alcaraz y quería profundizar en las claves de su éxito. Ya decimos, no para de formarse para mejorar. Quería hablar con Juan Carlos para saber más sobre cómo poder acompañar de la mejora manera posible a alguien con un talento desbordante hasta el Número Uno del mundo. Por diferentes circunstancias, esa conversación nunca se produjo y ha sido ahora, en cuanto terminó la relación entre Ferrero y Alcaraz, cuando ha visto la oportunidad.

Todo fue muy rápido. Lo llamó, conectaron enseguida y se citaron para jugar al golf y ver en qué se podrían ayudar. Ochoa tenía muy claro que el perfil de Ferrero era el ideal para Ayora. El objetivo de Ángel, lo diga más alto o menos, lo que pulula en su subconsciente, es ser el mejor jugador del mundo. Visto así: nadie mejor que Ferrero, que ha sido el mejor de todos en su deporte y que ha llevado a un joven a ese mismo lugar, para entrar en el equipo y aportar su experiencia y conocimientos.

«Desde el año pasado he detectado que Ángel necesita a alguien que le ayude en la faceta mental. El hecho, por ejemplo, de no haber ganado aún, bien podría ser por inseguridad, quizá por no tener claro cómo pensar en los momentos de máxima presión. Yo no sé todo de la vida, aunque me gusta saber de muchas cosas y me preparo a conciencia, y me puse a pensar en el perfil ideal. Tenía que ser alguien que hubiera pasado por lo mismo que él, sobre todo desde el punto de vista de la competición. Ferrero era ideal y que estuviera dispuesto y aceptara el reto rápidamente ha sido una alegría enorme», explica Juan a Ten Golf.

La conexión entre Ochoa y Ferrero ha sido inmediata y de 220 voltios. Han descubierto que entienden el entrenamiento y la preparación de un deportista de máximo nivel de una manera muy parecida. Hablan el mismo idioma. Además, también se ha incorporado al equipo de trabajo Alex Ruiz, nutricionista de Alcaraz. Eso sí, no ha llegado de la mano de Ferrero, sino que ya habían contactado antes con él. Ahora tienen un grupo muy bueno. La sintonía es total y la organización es muy potente.

«Una de las cosas que me ha llamado más la atención de Ferrero en estos días es que, por ejemplo, el otro día, jugando una de las rondas del Desert Classic, nos dijo que vio algunos gestos y posturas de Ángel en el campo que se podían mejorar. Yo no me di cuenta. Eso, por ejemplo, lo quiere mirar, analizar y ver si se debe a algo que haya que trabajar y de qué manera o no», cuenta Juan a modo de anécdota. Ferrero vendría a ser algo así como un ‘mentality performance’. Siempre tuvo claro que si metía a alguien más en el equipo tenía que ser un top absoluto.

Ferrero apenas lleva un par de semanas trabajando con Ayora, pero Ochoa ya lo ha notado personalmente. «A mí me permite relajarme más y centrarme en otras cosas, dejar a un lado aspectos que a mí me estresaban», explica. Uno de los aspectos en los que quiere trabajar Juan Carlos es en el lenguaje corporal de Ayora. «En todas las rondas ha habido algún momento de mal lenguaje corporal. Entiende que tiene que mostrar más cuando hay cosas buenas en las vueltas (ya lo contaba Ferrero en la entrevista con Ten Golf). Por ejemplo, si hace un mal chip y después mete un putt largo de par o de birdie, no darle más importancia al mal chip que al buen putt que ha metido. Se trata de nutrirse también de lo bueno y conectar con el público, interactuar más con él», señala.

Por supuesto, la relación no ha hecho más que empezar y hay que darle tiempo, pero de lo que no hay ninguna duda es de que todos están muy ilusionados con lo que puede deparar el futuro. El entorno de Ayora es aún más fuerte que antes y ahora el objetivo es que todo eso traiga cosas muy buenas.