– Rikard Karlberg (-19) ha ganado el Open de Italia tras batir en un desempate a Martin Kaymer. Es la primera victoria de este sueco de 28 años en el circuito europeo y esta será la razón fundamental por la que nunca olvidará este día y esta semana. Pero no será la única…
– Porque ha sido un final de torneo absolutamente atípico. Cuando el partido estelar (Kaymer y Wattel) llegó al tee del hoyo 10 el alemán era el líder y disfrutaba de una serena y amplia ventaja de tres golpes. Una vez más, Martin había puesto en marcha el rodillo. O eso parecía, porque los segundos nueve se le atravesaron desde el primer momento, llegando a hacer bogey en el hoyo 14, par 5, después de pegar de segundo tiro con un hierro 8 desde el centro de la calle. En ese momento se produjo una aglomeración inusitada a las puertas del triunfo en el Golf Club Milano de Monza…
– Exactamente a las 16,54 de la tarde, tres cuartos de hora antes de que ese último partido terminara su ronda, David Lipsky embocaba un putt de birdie en el 16 y pocos segundos después Lucas Bjerregaard hacia lo propio en el 15, y fue entonces cuando llegaron a aglomerarse hasta nueve jugadores en el liderato con un registro de -18. Un auténtico disparate. Kaymer había abierto la puerta con sus bogeys en los hoyos 13 y 14 a toda una multitud: Fahrbring, Wattel, Lipsky, Bjerregaard, Karlberg, Lagergren, Fitzpatrick y Willett. Estos tres últimos, eso sí, ya no podían mejorar, con sus vueltas terminadas. Alguno se cayó pronto, pero otros se incorporaban (Zanotti). Finalmente, sólo Kaymer y Karlberg llegaron hasta el -19 y el sueco se llevó el gato al agua en el segundo hoyo de desempate.
– Karlberg nunca ha tenido prisa, desdoblando su actividad en el Asian Tour, donde había ganado dos torneos en 2010, aunque esta temporada estaba más centrado en Europa tras conseguir los derechos de juego en la Final de la Escuela de 2014, donde fue noveno.
– Miguel Ángel Jiménez (-16) se ha descolgado para acabar con una tarjeta de 65 golpes, siete menos en el día. Y vaya cómo debió ser su sesión de juego corto y putt el sábado por la tarde… O quizá no. Puede que sencillamente se relajara y despejara la cabeza, que en ocasiones es la mejor medicina. El caso es que en los primeros 54 hoyos sumaba sólo tres recuperaciones completadas de doce intentos, y hoy disparaba ese registro a un gran 6/7 y tan solo necesitaba 23 putts.
– Scott Fernández (-9) finalizaba con un doble bogey en el 18 y afeaba su tarjeta, que venía al par en ese momento. Abrió el torneo con un doble bogey el jueves y lo cerraba del mismo modo, pero entre medias quedaban algo más que un puñado de excelentes sensaciones y, desde luego, una imagen seria y potente. Lo dicho días atrás: seguro que él aspiraba a un final más positivo, puede que incluso viera el top-ten como un objetivo, porque no en vano se había movido por ahí con naturalidad, pero su resultado es de Matrícula.



