La cuarta jornada del Portugal Masters, cuyo arranque a tiro estaba previsto para las ocho de la mañana, se ha retrasado hasta las diez. Los 25 litros de agua por metro cuadrado que han caído sobre el Oceanico Victoria de El Algarve por la noche tienen la culpa.
El principal problema se ha encontrado en las calles del recorrido, que aunque no presentaban demasiados charcos a simple vista, rezumaban agua en muchas zonas. Ello se une a las previsiones meteorológicas, que no daban demasiada seguridad. Sin embargo, en el radar no aparece ninguna nube entre las diez y las doce y media, siempre hablando en hora local, una más en España, así que se ha decidido empezar y cruzar los dedos para intentar acabar a eso de las tres de la tarde. Si vuelve a llover y la jornada se tuviera que suspender, el resultado final sería el de la tercera ronda, se hayan jugado los hoyos que se hayan jugado de la cuarta.
La situación es ciertamente delicada, porque hay muchos objetivos a cortísimo plazo en juego esta semana: jugadores que están apurando su última o penúltima opción (dependiendo de si entran en Hong Kong) de aguantar la tarjeta, otros que buscan meterse en las Series finales… Además, y según esos objetivos, a algunos jugadores les venía bien que no se llegue a jugar la cuarta ronda y a otros sin embargo necesitaban mejorar su resultado en los últimos 18 hoyos. Todo en el alambre.



