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Crónica de la primera jornada del Bapco Energies Bahrain Championship

Larrazábal nos recuerda que la vieja guardia tiene todavía mucho que decir…

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Pablo Larrazábal. © Golffile | Thos Caffrey
Pablo Larrazábal. © Golffile | Thos Caffrey

El golf español vivió una gran semana en Ras Al Kahimah, presumiendo de savia nueva y con varios de sus jóvenes valores (o no tan veteranos) como protagonistas, comenzando por el ganador del torneo, Alejandro del Rey. Y hoy, una vez finalizada la primera jornada del Bapco Energies Bahrain Championship, podría decirse que la vieja guardia reclama su sitio: Rafa Cabrera Bello (-5) entregaba uno de los mejores resultados del turno matutino y Pablo Larrazábal (-6) ha sido el mejor jugador sobre el campo, así, literalmente, en un turno vespertino mucho más duro y traicionero, por culpa del viento. El barcelonés, fiel a ese estilo tan suyo del yo-me-crezco-cuando-las-condiciones-son-difíciles-y-los-birdies-no-se-regalan, ha reventado el recorrido del Royal Golf Club con siete birdies en sus últimos catorce hoyos.

Lo de Pablo no ha sido, obviamente, como lo del líder, Brandon Robinson Thompson (-11), pero es que el 61 mañanero del inglés, siendo ya una verdadera hazaña, era mucho más que una quimera en el turno de tarde, un imposible, un desvarío, un delirio. De todos modos, le ha valido al español, en primer lugar, para colocarse de entrada en la zona caliente (es tercero, a cinco golpes del líder levitante); y en segundo lugar, aunque no menos importante, para reafirmarse en el empeño de seguir siendo competitivo en su decimoctava temporada consecutiva en el circuito europeo.

La diferencia entre el turno matutino y el vespertino merece un comentario aparte que, además, ayudará a comprender mejor lo que ha hecho Larrazábal en Baréin. El campo, como era razonable que sucediera, estaba preparado de acuerdo a un parte meteorológico que aseguraba un viento fuerte durante todo el día. Se habían adelantado algunos tees, se habían dejado los greenes menos vertiginosos… Pero luego el viento no saltó de verdad hasta al mediodía. Así, la media en el turno matutino ha sido de 70,30 golpes y en el vespertino, mucha atención, se iba hasta los 73,07. Cerca de tres golpes más de media son desde luego una barbaridad y un severo lastre con el que parten todos los jugadores de ese lado del cuadro. Pero afortunadamente, aunque a veces no lo parezca, sobre todo para quien le toca sufrir este tipo de contrariedad, esto forma parte de la esencia del golf, un deporte tan absolutamente ligado a los designios o caprichos de la Naturaleza.

Larrazábal ha sufrido un poco más por los primeros hoyos de su vuelta, hoyos 1, 2 y 3, un tramo donde la dirección del viento alargaba y complicaba más el campo, pero después ha aceptado el reto y hasta se ha gustado. Tras hacer bogey en el 4 ya prácticamente no ha dejado de patear para birdie en los catorce hoyos restantes, uno detrás de otro, con mención especial para el que hacía en el hoyo 15 (gran salida y esplendido segundo tiro desde casi 180 metros), uno de los más complicados del campo, sino el más difícil. Aunque también nos quedemos con ese remate final en el 18, muy de su estilo: ‘puleaba’ sin compasión la bola desde el tee y a continuación, con los pies más altos que la bola y desde la arena del desierto, pegaba tres cuartos de hierro 9, con mucha acción de manos, para dejarse una postrera opción de birdie, aprovechando el contorno del green, que recogía a la izquierda de la bandera, y quizá con un poco de fortuna, por qué no decirlo.

David Puig (-3) ha sido otro de los escasos nueve jugadores que han conseguido bajar de setenta golpes en el turno vespertino. El catalán venía a lo suyo, soplara lo que soplara el viento, con un parcial de cinco menos por los primeros trece hoyos. Verdaderamente, casi no hay una vuelta en la que este joven jugador no termine gritándole al mundo ‘aquí estoy yo’. También ha pasado el de La Garriga por su tramo de vacas flacas, con una serie frustrante de tres bogeys consecutivos (hoyos 14, 15 y 16), pero todavía tenía tiempo, temple y capacidad, para revolverse y finalizar con birdie en el 18. Y aquí sigue el muchacho: todavía no ha jugado ni una sola vuelta por encima del par en torneos regulares del DP World Tour. De acuerdo, no ha jugado muchos, pero suma ya 21 rondas y 19 han sido por debajo del par (sólo dos al par del campo).

Joel Moscatel (PAR) ha salido airoso del reto. No era fácil firmar hoy las tablas por la tarde. Nacho Elvira (+1) e Iván Cantero (+1) no han andado muy lejos del empate, y con un golpe más que ellos han terminado en el turno vespertino Ángel Hidalgo (+2) y Ángel Ayora (+2). En los vagones traseros de la tabla se encuentra Alejandro Del Rey (+4), ganador la semana pasada, que ha sufrido verdaderas calamidades en los greenes. No encontraba la manera de embocar y un buen puñado de putts (no menos de seis) terminaban con la bola besando el borde del hoyo… Mañana va a tener que sudar la gota gorda para pasar el corte, pero hace muy poco que este chico nos ha enseñado de lo que es capaz.

Resultados en directo del Bapco Energies Bahrain Championship