Un veterano periodista sevillano de la cosa del fútbol contaba hace ya años que no necesitaba radio en el coche (imaginen si hace años) cada vez que compartía carretera y manta con otro compañero. Era su manera de decir que el colega no paraba de hablar ni en los baches. Algo parecido ocurre con Haotong Li, último campeón del DP World Tour e integrante este jueves de uno de los partidos estelares de la tarde del Magical Kenya Open junto al español Ángel Hidalgo y el local Njoroge Kibugu.
Jugar 18 hoyos con el bueno de Haotong es una de esas experiencias que nunca se olvidan. Vaya por delante para los más recalcitrantes malpensados que se trata de un tipo querido, tremendamente amistoso y que se cuentan con los dedos de una mano los que no se llevan bien con él. Es hablador, bromista y simpático, pero tiene sus cosas y puede llegar a convertir una vuelta de golf en algo bastante largo.
Una de sus señas de identidad, por ejemplo, es su tono de voz. Con Haotong no necesitas una app con gps virtual para saber el hoyo que está jugando. Aguzas el oído y listo. Habla mucho y habla alto. Muy alto a veces. Le habla al caddie, a sus compañeros, a su bola, a la del otro y si te descuidas a la del partido de delante y al de detrás.
Es un estajanovista del spoiler. A poco que una bola de un compañero parezca medio buena, no duda en festejarla como si fuera suya: «¡look good, look good, look good!». Claro que ya sabemos cómo se las gasta a veces el golf cuando te adelantas. Los comentaristas de televisión más incautos, por ejemplo, son unos expertos en la materia. La bola parece buena, pero un mal bote aquí o allá, una ráfaga de viento inesperada o un efecto más pronunciado del que apuntaba… y drama. A Haotong le pasa.
Si usted ha jugado un solo día al golf, un solo día, no hace falta más, se habrá dado cuenta de que pocas cosas pueden alterar más la psique de un golfista que un comentario estimulante, emocionado y motivado de un compañero de partida hacia su bola… y que el resultado no sea bueno. La intención es impecable, pero en el momento toca contar hasta tres. De hecho, hay jugadores que no dudan en aclarar antes o durante una vuelta que a su bola nadie está autorizado a hablarle aparte de él mismo.
Haotong Li puede llegar a sacar de quicio, pero insistimos en que cae bien y es muy simpático. Se le perdona. Su relación con los golfistas españoles es realmente muy buena. De hecho, siempre se ha dicho que tiene algo de latino por su manera de comportarse en el campo de golf, por lo expresivo que es. En ese sentido, en su manera de interactuar con el público o con la cámara, por ejemplo, es muy parecida a Hidalgo, que hoy jugaba con él por primera vez. También se parecen al pegar el driver con todos y cada uno de los newtons que pueden llegar a generar. No es que Haotong Li sea uno más de la Armada, como los italianos, pero sí que hay muy buen rollo. De hecho, se le conoce como el chino loco, lo llaman así directamente, en español, Haotong lo sabe y se parte de risa. Un buen tío.
No ha sido el mejor día del chino en el Muthaiga Golf Club. Ha arrancado con +1, a nueve golpes de los líderes John Parry y Benjamin Hebert (-8). No obstante, tampoco se debe considerar un desastre, ya que los resultados de la tarde han sido notablemente peores a los de la mañana. Y eso que el viento no ha soplado con excesiva fuerza. Es cierto que hay mucho árbol en el recorrido y engaña, pero el principal responsable de los resultados peores no ha sido tanto el aire como las condiciones de los greenes. Estaban bastante más difíciles por la tarde y, sobre todo, muy irregulares. Tan pronto la bola pegaba un bote muy fuerte en uno como al siguiente se quedaba fofa. Casi una lotería.
Aún así, como siempre, hay jugadores que se las han arreglado para meterse arriba. Es el caso del francés Benjamin Hebert (-8). Ha pateado de escándalo. Quién sabe si a Jorge Campillo (PAR) no le habría ido mejor hoy saliendo a jugar con el putter que ayer le dejó el galo. Peor es difícil que le hubiera ido, ya que el extremeño, a quien le llegaron sus palos ayer por la tarde, ha jugado bastante bien de tee a green, pero no ha metido un putt.
Además de Hebert, hay que destacar los resultados vespertinos del coreano Wooyoung Cho (-6), el sueco Christopher Blomstrand (-5) o el francés Adrien Saddier (-5). En cuanto a los españoles, Ángel Hidalgo (-1) ha sido el único que ha podido jugar bajo par, en una vuelta muy movida. Ha sentido que le ha pegado a la bola mejor de lo que se ha visto en el resultado y, a pesar de la dificultad de los greenes, ha conseguido hacer rodar bien la bola. Las sensaciones son buenas. Santi Tarrio, como Campillo, ha hecho el PAR, con dos birdies en el tramo final. Precisamente, el PAR es el resultado que ahora mismo marca el corte.
Entre los keniatas, el mejor colocado es Riz Charania (-2), destacando el resultado más que competitivo de Shashwat Harish (+3), amateur de 15 años que jugaba en su primer torneo en el DP World Tour.




Creo que hay más jugadores que han acabado bajo par en la primera ronda. ¿ Quizás, con el comentario de Angel Hidalgo te referías a bajo par en su partido ?
Hola Adolfo, se refiere a los españoles de la tarde. Un saludo!