LIV Golf presentó el pasado mes de agosto una oferta al DP World Tour para eliminar la sanción impuesta a Jon Rahm. Concretamente, la liga saudí puso sobre la mesa seis millones de libras esterlinas para añadir a las bolsas de premios del Circuito Europeo, diez plazas en los torneos de las International Series del Asian Tour para miembros del DP World Tour y elaborar el calendario de 2025 de tal manera que los torneos de LIV no coincidan en fechas con los mejores eventos del Tour europeo. Por ejemplo, que el año que viene la Final saudí por equipos, que se disputa esta semana en Dallas, no sea la misma semana que el BMW PGA Championship de Wentworth. De esta manera, permitiría a los jugadores de LIV que así lo desearan jugar esos torneos en Europa.
Esta información, publicada por Sports Illustrated, un medio muy próximo a LIV Golf, ha sido confirmada por el propio DP World Tour. Las conversaciones se dieron, las negociaciones se llevaron a cabo y el DP World Tour rechazó la propuesta. Un portavoz del circuito europeo dijo: «Nos reunimos con ellos y escuchamos su propuesta, pero no la aceptamos, ya que nuestra opinión sigue siendo que el enfoque debe seguir siendo que todas las partes interesadas trabajen juntas para llegar a una solución global que beneficie a nuestro deporte». Es decir, mientras que el PGA Tour y el Fondo de Inversión Pública Saudí estén negociando, el DP World Tour entiende que no hay espacio para acuerdos bilaterales.
LIV Golf realizó está oferta para eliminar las multas de Jon Rahm, pero en realidad se trataba de hacerlo extensivo al resto de sanciones de jugadores que son o han sido miembros del Circuito Europeo, entre ellos el propio Tyrrell Hatton. Es decir, era el primer paso para establecer una especie de acuerdo de colaboración entre LIV y el DP World Tour para eliminar para siempre las multas a cambio de estas contraprestaciones, básicamente más dinero, porque a los miembros del circuito europeo poco o nada le interesan las plazas de las International Series, torneos con una bolsa de premios y un reparto de puntos de ranking mundial inferior a los de Europa.
Rahm confiaba en que el DP World Tour iba a aceptar este trato. La negativa cayó muy mal y fue una de las razones por las que apuró hasta el final para presentar la apelación a su sanción y así abrir la puerta para jugar este año en el DP World Tour. Según fuentes consultadas por Ten Golf, los agentes de Rahm presentaron la apelación doce minutos antes de la hora límite para poder jugar el Acciona Open de España. Al menos, hasta que se resuelva su apelación.
Realmente, la apelación ha sido una salida que ha proporcionado el propio DP World Tour a Tyrrell Hatton y Jon Rahm. Una manera de ganar tiempo. En abril de 2023 ya se produjo una resolución respecto al recurso presentado por Ian Poulter y otros jugadores como Adrián Otaegui y el juez le dio la razón al Circuito Europeo. Por eso ha seguido poniendo y cobrando las multas. Precisamente, el hecho de plantear la apelación a Rahm y Hatton como solución para ganar tiempo y, sobre todo, que puedan jugar para ser elegibles para la Ryder Cup, es lo que ha molestado a otros jugadores que están o han estado en LIV y han tenido que pasar por caja: son los casos de Martin Kaymer, Thomas Pieters o, más recientemente, Bernd Wiesberger. El austriaco se ha quejado públicamente de este supuesto trato de favor a Hatton y Rahm, ya que a ellos no se les ofreció la posibilidad de apelar.
Veremos qué ocurre cuando se produzca la sentencia a las apelaciones de Rahm y Hatton. En principio, la decisión definitiva se podría demorar ocho o diez meses. Una vez se produzca, favorable obviamente al Circuito Europeo porque hay jurisprudencia, habrá que ver si se realiza el cobro inmediato de las multas o se opta por otra vía.
La respuesta negativa del DP World Tour hay que enmarcarla dentro del acuerdo que tiene con el PGA Tour. El circuito americano ha puesto mucho dinero encima de la mesa para salvar al circuito europeo después de la pandemia y, como es lógico, se vería como una deslealtad que alcanzara un acuerdo con LIV Golf a expensas del PGA Tour y se la negociación que se sigue llevando a cabo para alcanzar un acuerdo global.
Aunque las cifras de la multa no se han revelado, según Sports Illustrated, tanto Hatton como Rahm deben alrededor de un millón de dólares al Circuito Europeo, una cantidad que sin duda alguna podría pagar el propio LIV Golf, tal y como ha hecho en otros casos, aunque el objetivo de la negociación era llegar a una solución definitiva para frenar más multas en el futuro.



