
A veces una imagen dice más que mil palabras. Adrián Otaegui aprieta la mano de Matthew Baldwin al acabar la primera ronda del BMW PGA Championship. Baldwin (-7) es el primer líder del torneo franquicia del DP World Tour, mientras que Otaegui (-2) es el mejor español junto a Rafa Cabrera Bello (-2). El día más grande de la carrera de Baldwin junto a un inicio discreto de los españoles.
El líder es un golfista inglés de 38 años que suma 244 torneos en el Circuito Europeo y que, aunque ganó el año pasado en Sudáfrica, hoy ha vivido su mejor jornada de siempre en un campo de golf. Por ser donde ha sido, en Wentworth, la catedral, su casa, y en el torneo que tocaba. Nunca es tarde para hacer realidad un sueño. Toda su familia y un buen puñado de amigos han vibrado junto a él por el West course del club londinense.
Baldwin había jugado cinco veces este torneo en el pasado, cuatro seguidas entre 2013 y 2016, fallando todos los cortes y sin poder bajar ni una sola vez de 70 golpes, y una más el año pasado, en su regreso a la élite tras una señora travesía por el desierto que lo llevó a jugar incluso el Gecko Tour, un circuito de invierno de la Costa del Sol. Precisamente, en 2023 pasó al fin el corte y se dio también un gustazo el jueves. Arrancó con 67 golpes y se colocó cuarto. Esta vez lo ha mejorado. Ha hecho 65.
Si tiramos de las notas de la EGB, podríamos decir que Baldwin progresa adecuadamente en Wentworth, mientras que otros, la Armada para ser más concreto, necesita mejorar. No ha sido un inicio horrible, pero andan todos entre una tercera línea y más atrás. Los dos mejores son Adrián Otaegui (-2), que terminaba en el 18 con un eagle excepcional de esos que te alegran la cena, el sueño ligero y hasta el profundo, y Rafa Cabrera Bello (-2), que venía apuntando al top 10 del torneo hasta que dos bogeys seguidos en el 15 y 16, el segundo con un putt fallado muy corto de los que duelen, lo frenaban en seco. En su haber hay que poner el hoyo 17 que ha jugado después del varapalo, extraordinario, cazando el green de dos y pateando para eagle desde menos de ocho metros.
También están bajo par Pablo Larrazábal (-1) y Ángel Hidalgo (-1). Ambos son la viva imagen de la jornada de los españoles. Un toma y daca constante. Intercambio de golpes. Te doy, me das. Golpeo, encajo. Así, lo bueno es que no terminas de caer demasiado. Lo malo es que tampoco te metes arriba del todo. Al par están Nacho Elvira y Alejandro del Rey, más de lo mismo, y sobre par se encuentran Jorge Campillo (+1), Santi Tarrio (+1) y Adri Arnaus (+2). Es un necesita mejorar de libro. ¿Es horrible? En absoluto. Todos están metidos en el torneo y con opciones de pasar un corte que provisionalmente se ha establecido en -1.
Baldwin tiene un golpe de ventaja sobre Niklas Norgaard (-6) y Thomas Detry (-6) y a dos están Rory McIlroy, Robert MacIntyre, Victor Perez, Ugo Coussaud, Shane Lowry, Matteo Manassero, Marcus Armitage, Billy Horschel, Andy Sullivan y Jeong Weon Ko. Por cierto, éste último junto con Baldwin son los únicos que ha entregado tarjetas sin bogeys.
En el aspecto negativo, resalta el inicio de Francesco Molinari (+7), amo y señor en el pasado de este recorrido Oeste de Wentworth, de los que mejor ha jugado aquí, aunque hace tiempo que no termina de encontrar con regularidad su mejor versión. Mal comienzo también de Peter Malnati (+4), golfista del PGA Tour que está jugando su primer torneo del DP World Tour.


