Matthieu Pavon ha perdido su individual contra Tommy Fleetwood en la Team Cup. Pero en realidad ha ganado. No es ninguna locura plantear que el francés se habría impuesto este domingo a cualquier ser humano a excepción del inglés. Si apuran, quizá, también podríamos meter a Scottie Scheffler en este saco. No mucho más. El francés peleó como un gladiador bárbaro hasta que no le quedó más remedio que sacar la bandera blanca. Llegó hasta el 17. Cayó 3 y 1. Una heroicidad a la vista de lo que tenía enfrente. Muchos otros habrían sido laminados al paso por el hoyo 12.
Lo de Fleetwood hoy ha sido surrealista. Se ha vestido de extraterrestre, especialmente en los primeros ocho hoyos. Ha pasado por el 7 con un parcial de siete menos. Sí, no hay ningún error tipográfico. Ha firmado siete menos en siete hoyos, con cinco birdies, un eagle y un par. De locos. Metemos también el hoyo 8 porque en realidad ha fallado un putt de menos de un metro para birdie. Pues bien, después de semejante exhibición, a un hoyo de terminar los primeros nueve, sólo iba dos arriba. Y es que lo de Pavon ha sido también brutal. El francés ha hecho cinco menos en esos primeros ocho.
Si algo ha demostrado Pavon esta semana en la Team Cup, más allá de ser el único golfista de la Europa Continental que realmente se puede decir que se ha salvado de la quema, es que para sacarlo de la pelea por estar en la Ryder Cup tendrá que ser a codazos. Lo va a tener muy difícil para clasificarse para Bethpage, y lo sabe, pero lo que ha hecho en Abu Dhabi es una de esas cosas que pesan, y mucho, a la hora de elegir entre dos jugadores en agosto en igualdad de condiciones.
Pavon ha dejado muchas cosas en Abu Dhabi. Eso de lo que hablaba José María Olazábal con Ten Golf este mismo domingo. Los intangibles. Ha mostrado deseo, una actitud encomiable y una gran determinación. Cierto es que se le han escapado un par de buenas situaciones en los segundos nueve hoyos para haber apretado más a Fleetwood, sobre todo en el 10 y en el 13, pero se ha fajado hasta el final, alargando el duelo hasta donde ha podido, incluyendo un gran putt de par en el 16.
Es probable que Pavon se refiera a estas situaciones cuando habla de cerrar el hueco. Porque esto es lo que se lleva de la Team Cup. El galo ha disfrutado como un enano de la semana y se marcha feliz por su aportación de tres puntos de cuatro posibles, sin embargo se pone tareas para los próximos meses. «Me he dado cuenta de que existe una diferencia entre ser un muy buen jugador y uno de los mejores. Yo creo que soy un buen jugador, pero siento que todavía tengo un hueco para ser uno de los mejores y lo quiero cerrar en los próximos meses. Fleetwood es uno de los mejores y mi objetivo ahora es acercarme lo más posible a él», aseguraba a los compañeros de Canal Plus Francia al terminar su partido.
Un buen reflejo de lo que ha sido su Team Cup esta semana es que la primera vez que ha ido por detrás en el marcador en cualquiera de sus cuatro partidos ha sido hoy y ha tenido que ser con un eagle de Tommy Fleetwood en el hoyo 2. Ese hueco del que habla Pavon de manera tan franca es lo único que lo separa de estar en Bethpage en septiembre. El hueco existe, pero cada día que pasa es más pequeño. Y si no lo creen, escuchen al propio Fleetwood: «Matt es un jugador increíble y lo está demostrando todo el tiempo», remarca.



