Pecanwood tiene nombre de pueblo perdido de Utah, conocido porque en el pasado se produjeron un par de muertes en extrañas circunstancias que años después dieron lugar a una serie de televisión. Nada más lejos de la realidad. Al menos, hasta donde nosotros sabemos no hay ningún lugar en Utah con ese nombre.
Lo que sí se conoce es que existe un campo de golf en Sudáfrica con esa denominación y que lejos de albergar una historia turbia o macabra, desprende una energía muy positiva para el golf español. Esta semana se juega allí el segundo torneo de la temporada del HotelPlanner Tour, el My Golf Life Open by Pecanwood.
Se encuentra en Hartbeespoort, un lugar a medio camino entre lo residencial y lo turístico situado a pocos kilómetros de Pretoria. Es naturaleza, hay montañas y un lago, sin embargo es conocido por ser la población más contaminada de Sudáfrica por partículas en suspensión. Pero tranquilos, que esto no trata de ser una guía turística, sino de contar lo que aquí sucedió en el único torneo de golf del DP World Tour o del Challenge que se ha celebrado en estos dominios antes de esta semana. Fue en 2022. El muy agradable precedente.
Todavía estábamos con los estertores de la pandemia y fue una semana extraña. No había televisión, a pesar de ser un torneo cien por cien del Circuito Europeo. Por este motivo, no se pudo ver una de las mejores actuaciones de la Armada en su conjunto. De hecho, fue muy similar a lo que recientemente ha ocurrido en Ras al Khaimah. Tuvimos victoria española, la sexta de Pablo Larrazábal, Adri Arnaus quedó segundo y Nacho Elvira finalizó sexto. El festival.

Larrazábal, desde Baréin, comparte con Ten Golf sus recuerdos. «Era la época en la que yo jugaba al pelo, de cine. El retorno del Rey lo llamaron. Qué época», comenta con su siempre encendido sentido del humor. Ya más en serio, Pablo asegura que fue una de las victorias más especiales de su carrera. «Llevaba tres años sin ganar y fue la primera que conseguí con Raúl Quirós como caddie. Grandes recuerdos y grandes amigos allí. Cuando gané en Infinitum estuvo muy bien, cerca de casa y rodeado de amigos, pero la de Pecanwood fue muy importante», explica.
Si alguien puede hablar y dar consejos de cómo jugar en Pecanwood es Larrazábal. «Es un campo curioso. La primera impresión es que no parece muy complicado, pero después no se hacen muy pocas, a la que fallas la calle es estrecho, tenía mucho rough, había casas cerca, la podías tirar fuera…», señala. Sea como fuere, el resultado ganador fue -22 y hubo un triple empate que obligó a disputar un playoff. Es decir, apunten a una media de cinco bajo par al día como poco, salvo que el campo haya cambiado mucho.
Pablo Larrazábal conquista el MyGolfLife Open en un agónico playoff
Larrazábal derrotó en el desempate al inglés Jordan Smith y al español Adri Arnaus. En el primer hoyo metió Pablo un putt de unos cinco metros para birdie, también Smith desde dos metros y falló Arnaus, que era el más cercano de los tres. En el segundo hoyo, Larrazábal la dejó muy cerca para birdie y Smith hizo bogey con tres putts. La sexta a la buchaca. «Es un campo muy divertido. Juega diferente el fin de semana, se pone duro», apunta.
Si Pablo es el rey de Pecanwood, Arnaus, presente esta semana, es el príncipe. El de Moià quiere la corona más grande y así sacarse la espina que le dejó aquella semana de 2022. También le hizo -22, con un parcial estratosférico de siete menos en los segundos nueve hoyos del viernes. Le hizo nada menos que 29 birdies en 72 hoyos, a más de uno cada tres hoyos. Si mantiene ese mismo ritmo esta semana, volverá a estar para ganar. Viene de cuajar una buena semana en Zebula, en la prueba inaugural del Challenge.
En Pecanwood tenemos esta semana al citado Arnaus, Santi Tarrio, que debuta en el HotelPlanner y que también estuvo en 2022 (35º), Albert Boneta, Sebastián García Rodríguez, que se retiró hace tres años con el torneo empezado, Quim Vidal, Víctor Pastor, Borja Virto y Lucas Vacarisas.
Arnaus se quedó a un putt de asegurarse estar en el Mundial de Match Play
El objetivo es dar continuidad a la buena historia española en este recorrido de Jack Nicklaus. Mientras, el rey de Pecanwood advierte: «Tenemos semana nueva en Baréin, vida nueva, cuidado, a poco que los hierrucos y los wegdes funcionen mejor podemos estar ahí…», remata Larrazábal.



