Rocco Repetto (-3) es el mejor jugador del DP World Tour desde el tee. Lo dicen las estadísticas. Su driver es descomunal. Va larguísimo, sexto en distancia del circuito, y muy recto. Pero Rocco es mucho más que su driver. Nos vamos al hoyo 4. Par 5. Pega una bomba desde el tee, pero se le acaba marchando al agua de la izquierda. No es raro. La calle es muy estrecha y no son pocos los que terminan mojándose. De hecho, su driver no había sido malo. Por ejemplo, poco después le pasa lo mismo a Freddy Schott.
Rocco dropa y el tercer golpe se queda corto de green por la derecha, con el búnker por delante y la bandera corta. Muy delicado. Decide olvidarse de la bandera. No es el momento de hacerse el héroe. La pone en green, rueda y termina a cinco metros del hoyo. Mete el putt de par. Con tranquilidad, no saca el puño. Es la consecuencia de una serie de buenas decisiones.
Este par puede parecer anecdótico, pero no lo es. Demuestra la evolución, madurez y ganas de aprender de este joven malagueño con sangre italiana e irlandesa corriendo por sus venas a partes iguales. Viniendo de donde viene, con la maldición de los viernes a cuestas, fallando al obstáculo en un par 5, con su pegada, no era nada descabellado que los fantasmas lo asaltasen. No lo permitió. No sería la única vez en el día.
Vamos ahora al hoyo 7. Rocco pega otro buen drive de salida. La bola se marcha de calle por poco por la izquierda. Sí, es una calle fallada, pero no hay que olvidar que en el National Golf Club de Belek tienes anchuras de no más de 15 metros. La bola está perfecta, pero los pinos que se tuercen hacia la calle le tapan el tiro directo. No puede pegar por alto. Está obligado a una bola baja. El golpe es magistral. «Ha sido con el 50 grados, por debajo de las ramas. Teníamos 115 a bandera y hemos calculado botar fuera de green a 95. La verdad es que ha salido perfecta», explica tras firmar la tarjeta. Damos fe. Una delicia. Mucho más que el driver.
Rocco tenía ante sí una prueba de fuego importante en la segunda jornada del Turkish Airlines Open y la ha superado con muy buena nota. Se mantiene en la parte alta de la clasificación, a cuatro golpes de la cabeza que ocupa el italiano Gregorio de Leo (-7). Las segundas jornadas se le estaban atravesando esta temporada. Lo contábamos ayer. Hoy no ha podido jugar bajo par, pero al menos sí que ha aguantado muy bien en un día complicado, con viento y banderas algo más que picantes. Se ha quitado un peso de encima y, sobre todo, ha fulminado a algún que otro fantasma que también ha terminado apareciendo.
Los dos amuletos de Rocco para tumbar la dichosa maldición de los viernes
Ha sido en el hoyo 10. Tras jugar unos nueve primeros hoyos muy buenos, Repetto ha fallado el segundo tiro en este par 4. Tenía un wedge en las manos, la ha pegado limpia y la bola ha salido disparada. Se ha volado el green y ha hecho doble bogey. «No pasa nada, podemos seguir hablando de los viernes. Hoy mismo he tenido algún momento mentalmente débil. Todavía tengo mucho que aprender. Tras fallar el wedge en el hoyo 10 ha sido difícil. Después he fallado el tiro en el 11, mal chip y por suerte he metido un gran putt de unos cuatro metros que ha relanzado la vuelta», explica. Así se le atraviesa de parte a parte a un fantasma y se le acaba fulminando.
Rocco ha dado un paso adelante este viernes. Empezó arriba y se mantiene arriba, aunque no haya jugado sobre par. No obstante, lo más importante es que sigue aprendiendo. No hace ni un año que no tenía ni la tarjeta del HotelPlanner Tour y hoy está pegándose por las primeras posiciones en el Turkish Airlines Open. Este chico aprende y lo hace muy rápido.



