El European Tour se ha puesto manos a la obra para la celebración del Madeira Islands Open, suspendido por causas meteorológicas esta pasada semana, puesto que sólo pudo disputarse una ronda. Lo hace, lógicamente, de la mano de promotores y entidades patrocinadoras del torneo, y la idea clara es respetar las líneas maestras de esta cita: seguiría siendo un torneo híbrido (European y Challenge Tour) y mantendría la bolsa de premios prevista. En este sentido todas las conversaciones marchan por el buen camino y parece que no habrá ningún problema.
Además, el circuito europeo está a punto de aprobar una indemnización para todos y cada uno de los jugadores que estuvieron presentes, que les ayude a paliar los gastos (hotel, vuelos) de una competición que no pudo llegar a celebrarse.
A partir de aquí, lógicamente, se siguen salvando obstáculos. El primero y más evidente: ¿cuándo se celebrará el torneo? Se estaban barajando varias fechas y al final se ha escogido la semana que coincide con la disputa del Saltire Energy Paul Lawrie Matchplay (del 30 de julio al 2 de agosto) en el European Tour. Se ha pensado en esta semana porque se entiende que normalmente ninguno de los presentes en Madeira tendría acceso a este torneo, y además este hueco estaba libre en el calendario del Challenge Tour.
Por último: ¿quiénes tendrán acceso al torneo? Lo normal es que el field se amplíe hasta 156 y que, de entrada, se decida que los 144 jugadores que iban a competir la pasada semana tengan la posibilidad de repetir.



