Inicio Grandes Circuitos European Tour En Portugal andan casi todos con dos lagrimones en los ojos…
La Armada arranca a medio gas en un Dom Pedro Victoria más receptivo de lo esperado

En Portugal andan casi todos con dos lagrimones en los ojos…

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Haotong Li es de los que ha sufrido hoy en Portugal. (© Golffile | Phil Inglis)

Liam Johnston (-10) es el líder del Portugal Masters tras firmar la tarjeta de su vida en el Dom Pedro Victoria de Vilamoura. El escocés ha hecho diez birdies sin fallo (61 golpes) y se encaramado a lo más alto de la clasificación con un golpe de ventaja sobre el francés Julien Guerrier (-9). Si miramos hacia abajo, cierra la clasificación Miguel Gaspar (+11). Un día duro de 82 golpes. El corte se debate entre el PAR y el -1, el top 10 está en -5 y el top 30 en -2. Algo más de 60 jugadores bajo par. Algo menos de 60 sobre par.

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Estos datos, así, a borbotones, son el reflejo fiel de una preparación de campo que gusta mucho a los golfistas. Es por ello que están casi todos con dos lagrimones en los ojos. De alegría, claro. En Portugal nadie puede echarle la culpa al empedrado. El campo está ahí para agarrarlo del cuello y hacerle pocas, aunque eso sí, no lo va a regalar. El jugador debe tomar la iniciativa. Los que juegan bien se hinchan a hacer birdies. Los que juegan mal se hinchan a bogeys. Es muy justo.

Cierto es, no obstante, que el campo ha estado hoy algo más asequible de lo que barruntaban los jugadores ayer. El viento apenas ha soplado. Se esperaba algo en la previsión, pero realmente ha sido prácticamente calma chicha. A ello hay que unirle que los greenes estaban algo más receptivos que los días de prácticas, por lo que aquellos que han ido rectos y han tenido el día tonto con los hierros se han podido dejar muy buenas opciones de birdie. La bola, incluso desde el rough, se ha podido parar mejor de lo que entraba en las previsiones del más optimista.

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Con estos datos sobre la mesa, la Armada no ha sabido exprimir al máximo las condiciones de juego. No ha sido ningún desastre, ni mucho menos, pero se han quedado a medio camino de lo que realmente demandaba el día. El mejor de los nuestros ha sido Jorge Campillo (-3). Vuelta de 68 golpes. Un buen resultado, pero insuficiente para estar en la zona de privilegio. El extremeño es un buen ejemplo de lo que decimos. Ha jugado de manera notable de tee a green, se ha dejado buenas opciones, ha estado ordenado, pero no ha terminado de agarrar por el cuello al campo. Se ha dejado buenas opciones en el 12 y en el 15 y ha rematado la vuelta con un putt de par de metro y medio que se le escapaba en el 18. Una pena ese final, sobre todo teniendo en cuenta que había sacado dos birdies muy buenos en los hoyos 16 y 17. Esta semana no hay compasión que valga. Hay que ir a degüello para estar arriba y aprovechar las oportunidades. Los greenes están perfectos y los birdies van a caer por momentos en cascada.

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También han empezado bajo par Pablo Larrazábal (-2), Sebastián García Rodríguez (-1) y Alejandro Cañizares (-1). Dos buenas rondas, pero sensación de trabajo a medias. Mientras, Gonzalo Fernández Castaño y Nacho Elvira han sacado un PAR muy trabajado y han cedido con el campo en este primer asalto Carlos Pigem (+1) y Álvaro Quirós (+2).

Alejandro Cañizares. (© Golffile | Phil Inglis)

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Más allá de los españoles, Tommy Fleetwood ha arrancado con una buena ronda de -3. El inglés ha sido de los que ha alabado las condiciones del campo y su preparación. Destacan también en la parte de alta de la tabla Thorbjorn Olesen (-5), Matthew Jordan (-5), Guido Migliozzi (-4) o Lucas Bjerregaard (-4). John Catlin (+1), ganador del Estrella Damm Andalucía Masters, terminaba con un doloroso doble bogey en el hoyo 18.

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