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Sam Horsfield cambió hoy su manera mental de encarar la tercera ronda del British Masters

Firma 61 golpes tras una llamada de ‘face time’ que le abrió los ojos

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Sam Horsfield, en el British Masters. (© Golffile | Fran Caffrey)

Sam Horsfield (-12) ha rubricado una tarjeta de 61 golpes en la tercera ronda del Betfred British Masters y se ha convertido en el gran protagonista del ‘moving day’. Ha subido más de 40 puestos y se ha metido en la pelea por la victoria en un visto y no visto. Es lo que tiene destrozar los pares 5 del Close House GC, con tres eagles de tres intentos, a los que ha sumado cinco birdies y un solitario bogey. El joven inglés ha volado por el campo de Newcastle en su primer torneo desde marzo.

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¿Entraba en la cabeza de Horsfield realizar una vuelta de este calibre tras el parón de cuatro meses por coronavirus? En la Horsfield no lo sabemos, pero quienes no tenían ninguna duda eran sus colegas de Florida, donde reside habitualmente y el lugar en el que ha pasado el confinamiento, si es que se puede llamar así a lo que se ha hecho y se está haciendo en Florida. «Hemos tenido la suerte para nosotros de que allí las medidas no han sido muy estrictas y hemos podido jugar y entrenar todos los días. Eso me permitido venir más preparado», aseguraba hoy tras entregar la tarjeta.

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Sus amigos de golf pueden dar fe de que venía muy preparado. Durante el parón ha hecho dos tarjetas de 58 y 59 golpes en Estados Unidos, de ahí que ayer, antes de irse a la cama a dormir y con un acumulado de -2 en el total, recibiera una pequeña reprimenda en una llamada por ‘face time’. «Tío, si aquí has hecho esas tarjetas es que puedes hacerlo, deja de pensar en el torneo y trata de competir como si estuvieras jugando con nosotros», vinieron a decirle sus amigos por el móvil. Mano de santo. «Es lo que he intentado hoy de principio a fin y me ha salido bien. Los dos primeros días, quizás por las ganas que tenía de competir, he forzado la máquina más de lo debido. Hoy he intentado jugar como si estuviera en Florida», explica.

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Ahí tienen la teoría. Seguro que todos la compartimos y alguna vez se lo hemos oído a algún amigo del alma. «No pienses que estás en torneo, juega como si fuera un día con amigos o de entrenamiento…».

Si todos pudiéramos hacer siempre lo que Horsfield ha hecho hoy seguro que otro gallo nos cantaría. A todos. Incluidos los profesionales. Lo difícil, claro está, es alcanzar ese estado mental que te permita jugar con la presión del resultado de la misma manera que hacemos cuando no hay tarjeta de por medio. O cuando lo más grave es perder la cerveza de después…

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Horsfield confirmó que los tres eagles son una auténtica rareza. Es la primera vez que lo consigo en mi carrera. En el primero he pegado un hierro 6 a green a poco más de diez metros de la bandera, en el segundo he dejado una madera 5 a medio metro y en el tercero, el más inesperado, he metido un putt de 15 metros». Esto es sacarle partido a un día del movimiento.

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