Colin Swatton vivió en primera persona una de las rondas de golf más emotivas que se recuerdan en los últimos años. Swatton es el caddie de Jason Day. «Llegó a ser casi como una obsesión, sólo pensaba en darle de beber y comer en cada hoyo, tenía que estar hidratado y mantener siempre los niveles de energía. Esa fue mi principal labor. Lo demás lo hizo él. Fue la ronda de golf más increíble que he visto en mi vida. Lo que hizo Jason fue sobrehumano«.
Swatton atendió a los medios de comunicación mientras Jason Day se marchaba raudo y veloz con todo su equipo metido en una furgoneta a descansar. Fue un día duro y muy largo. «En el hoyo 8 se apoyó en mi hombro y me dijo que estaba exhausto, que no podía más. Fue un momento malo porque es una zona donde el campo es más duro para andar. Le di un poco de agua y le dije: tienes el corazón de un león. Hoy le vas a demostrar al mundo que puedes ser todo lo grande que te propongas«, señaló.
Swatton es mucho más que el caddie de Day. Es su mentor, su segundo padre, el hombro donde Jason se apoyó cuando perdió a su padre y la vida lo encaminaba hacia una senda oscura de bandas, peleas y problemas con el alcohol. Con él aprendió a jugar al golf y de su mano se ha convertido en uno de los jugadores más apasionantes que existen ahora mismo en el circuito mundial. Cuando Swatton habla, Day escucha. «En los peores momentos, simplemente le decía que pensara en el siguiente golpe, un poco más le comentaba, y él agachaba la cabeza y se ponía a andar. Es impresionante».
Pese a los problemas, el mareo por los medicamentos, las náuseas cuando volvió el episodio de vértigo y los temblores a partir del hoyo 16, Day jugó un gol extraordinario. «Ha sido el día que mejor ha pegado a la pelota. Ha tenido muchas opciones y ha tirado putts muy buenos. Tenía mis reservas de que pudiera jugar, pero el calentamiento fue muy bueno. Después, la vuelta fue normal, quizás hablamos menos de lo habitual, para guardar energías y jugó deliberadamente más lento, más pausado. Por lo demás, todo igual», señaló.
La demostración de Day fue tan asombrosa que Swatton, a falta de unos hoyos, le dijo: «Lo que estás haciendo es impresionante, que sepas que van a hacer una película de estos. Fue parecido a lo de Tiger Woods en 2008 y su rodilla. Espectacular». El coraje de Jason Day ha despertado la admiración del gran público y la emoción de su entorno más próximo. Su mujer, Ellie, comentó en las redes sociales tras la vuelta: «You are the man».
Day tendrá hoy la oportunidad de ganar el primer grande de su carrera. Saldrá por primera vez en el partido estelar. No es casualidad que haya sido en el US Open, el major de la épica, del drama y la tragedia, el major que separa a los más fuertes del resto, el major donde mejores resultados ha cosechado el jugador australiano de 26 años: tiene dos segundos puestos y un cuarto en los últimos cuatro años.



