El Sunrise Golf & Country Club se ha convertido este fin de semana en el escenario perfecto para una historia que ni los mejores guionistas se atreverían a escribir. Entre niebla, lluvias interminables y horarios imposibles, Yani Tseng (-6), la mujer que dominó el golf mundial hace más de una década, vuelve a mandar en un torneo profesional. La taiwanesa, que fue número uno del mundo durante 109 semanas y campeona de cinco majors, lidera el Wistron Ladies Open con seis bajo par. Once años y nueve meses después de su última victoria.
El torneo, eso sí, está siendo una auténtica carrera de obstáculos. Tras la suspensión del viernes por lluvias torrenciales, se anunció oficialmente que el evento quedaba reducido a 36 hoyos. Este sábado se intentó completar la primera ronda… pero ni siquiera eso ha sido posible. La jornada comenzaba con una nueva suspensión por niebla, y cuando el cielo por fin se ha despejado, el retraso acumulado ha hecho imposible cerrar los 18 hoyos. A falta de completar la primera ronda y con una segunda pendiente íntegra, la organización confía en que el domingo se pueda rematar un torneo que parece resistirse a morir.
Entre tanto caos, Tseng ha sido un rayo de luz. La taiwanesa, de 36 años, sólo ha jugado 14 hoyos, pero los ha firmado con una brillantez. Lleva seis birdies sin fallo y comparte el liderato con la tailandesa Nook Sukapan (-6). Más allá de los números, lo asombroso es el cómo: Yani está pateando a izquierdas, una decisión radical que tomó este año tras años de lucha contra los yips y las lesiones de cadera. El cambio, tan insólito como efectivo, ha devuelto confianza y fluidez a su juego. Desde entonces, ha superado tres cortes esta temporada, el primero en un Major desde hacía siete años, y la semana pasada terminó sexta en el Jing-Mao Ladies Open. Ahora, en casa, está rozando un triunfo que sería histórico.
En clave española, Luna Sobrón (-3) también ha aprovechado el paréntesis meteorológico para destacar. La balear se encuentra sexta, a tres golpes del liderato, con cuatro hoyos aún por jugar en la primera ronda, una buena ronda final le puede acercar y mucho al objetivo del top ten de la temporada.
Nuria Iturrioz (PAR), que partía cuarta tras el primer intento de jornada, no ha tenido su mejor día: dos bogeys en los hoyos finales la dejan al par del campo, empatada con Ana Peláez (PAR). Marta Martín, con +1, y María Hernández, con +6, cierran la participación española en un torneo donde cada birdie puede significar un salto de varias posiciones.
En Taiwán, nada está garantizado. Ni el sol, ni el calendario, ni el desenlace. Pero el solo hecho de ver a Yani Tseng otra vez en lo más alto ya vale por todo el fin de semana. La zurda del milagro vuelve a estar en la pelea, y esta vez parece dispuesta a quedarse.



