Jon Rahm (PAR) tampoco ha podido sacarse la espina en Valderrama. Eso sí, el de Barrika ha terminado en décima posición en el LIV Andalucía y añade otro top ten más en su palmarés de la liga saudí. En realidad, siempre ha terminado entre los diez mejores cada vez que ha comparecido, salvo en Houston, donde tuvo que retirarse a causa de una infección en un pie, la misma lesión que le impedía jugar una semana más tarde el US Open.
Seamos claros: a estas alturas, un top ten no sirve de consuelo a Jon. Mucho menos en Valderrama, su primera presencia en España desde que se marchara a LIV, a donde había llegado con un extra de motivación. El caso es que su actuación en el mítico campo de Sotogrande ha sido de alguna manera un compendio de lo que le está ocurriendo en 2024: por unas cosas o por otras, no le llega para ganar, aunque en otras ocasiones realmente estuvo mucho más cerca del triunfo que esta semana. Hoy, por ejemplo, se ha mostrado demasiado irregular. Necesitaba un arranque potente, partiendo a siete golpes del líder y saliendo a jugar por el hoyo 4, par 5, pero erraba el putt de birdie desde unos dos metros. A continuación, fallaba la salida en el 5 y fallaba un putt de par desde un metro y medio…
Cuando no es una cosa, es otra. Así podría resumirse el año de Jon cuando llega la hora de la verdad. De hecho, en su mejor jornada de juego, la del sábado, tampoco se daba el gusto de cerrar un registro sobresaliente, finalizando la ronda con un bogey en un par 5, después de irse al agua. Cualquiera que lo viera jugar ese día estaría de acuerdo en que podía haber firmado un 66, cinco menos, sin demasiados problemas, pero la inercia que arrastra es negativa.
Jon, en todo caso, se mantiene segundo en el ranking de LIV, aunque ya no tiene al primero, Joaquín Niemann, a tiro de victoria, como antes de jugar esta semana. No le queda otra que mantenerse paciente e ir limando todos esos pequeños detalles que de momento no le son propicios. Ahora mismo no se le puede considerar un claro candidato al triunfo la semana que viene en el Open, ni siquiera tratándose de quien se trata, aunque también es cierto que este tipo de jugadores son capaces de encontrar la senda correcta de un día para otro.



