Ya el año pasado se lo dijeron: «Turco, este campo te viene como anillo al dedo». Se referían al Real Club Valderrama, el autor de la frase fue Sergio García y el destinatario del cumplido era Abraham Ancer. Obviamente, el comentario del golfista de Borriol, como capitán de los Fireballs, fue, además de objetivo, nadie en el mundo duda de que Valderrama está hecho a la medida del juego clínico de tee a green del mexicano, para motivarlo, para meterle aún más energía y darle confianza. Pero ya sabemos cómo se las gasta el deporte en general y el golf en particular con ese tipo de pronósticos.
Ancer confiesa que la expectativa de hacerlo bien, algo que él mismo confirmó en su primera ronda de prácticas al recorrido de Sotogrande, le añadió una especie de presión extra que no le permitió sacar su mejor juego. Fue algo así como todos esperan que lo haga bien y me siento analizado y observado en cada golpe. Las cosas no le salieron muy bien aquella semana hace un año. Ancer acabó en el puesto 20º, pero sí que le sirvió de punto de inflexión de la temporada, ya que jugó mucho mejor desde ahí hasta el final, y aprendió mucho de cómo afrontar este tipo de semanas donde existe la expectativa de hacerlo bien.
Lo puso en práctica muy pronto. Fue este mismo año en Hong Kong, en la cuarta prueba de la temporada de LIV Golf. Ocurrió lo mismo. Volvió el comentario. Este campo está hecho a tu medida. Sin embargo, en esta ocasión, en lugar de tomar la frase como una responsabilidad, decidió disfrutar y centrarse aún más si cabe en cada golpe. ¡Eureka! Éxito de Ancer. Victoria en Hong Kong.
Ya sabe cómo hacerlo y eso lo coloca en una posición de privilegio entre los grandes candidatos al triunfo en el LIV Golf de Valderrama que se celebra dentro de dos semanas. «Es gracioso porque me lo dijeron en Valderrama y en Hong Kong. No me sentó muy bien la primera vez, pero aprendí cómo debía afrontar el torneo y en Hong Kong me fue mejor. Me gusta mucho Valderrama. No tardé nada en enamorarme del campo y ojalá pueda cumplir con esas expectativas de que es un campo que se adapta muy bien a mi juego», asegura Abraham en una comparecencia por videollamada ante varios periodistas españoles junto a sus compañeros de los Fireballs.
En esa misma atención a los medios estaban Sergio García, el capitán y dueño y señor de Valderrama, David Puig y Eugenio López Chacarra. Todos ellos están calentando motores para la cita en España, su casa. Aunque para Ancer también lo es. «Lo hemos adoptado, es uno más», asegura Sergio entres risas y ejerciendo el papel de capitán. «Me gusta ser capitán y lo único que busco es que estemos juntos, que haya feeling entre nosotros. Intento cada vez que se puede que nos quedemos juntos en casas en los torneos, cenar juntos… hacer piña, hacer equipo y estrechar lazos. Por lo demás, no entro mucho en su golf, no creo que deba. Son todos muy buenos y saben perfectamente lo que tienen que hacer, sin embargo, sin necesitan alguna vez un consejo o quieren hablar de algo, saben que yo siempre estoy a su disposición», afirma.
Sergio, que está cuajando su mejor temporada desde que está en LIV Golf, tiene que ser necesariamente uno de los favoritos cuando se trata de Valderrama. Lo asume con naturalidad. Es casi como jugar en su casa. «Siempre lo digo y nunca me cansaré de recordarlo. Es mi campo favorito». Si tiene su semana, será el jugador a batir. Tampoco hay que perder de vista a Bryson DeChambeau, que el año pasado acabó segundo y que se trata del mejor jugador de LIV este año, o Brooks Koepka, que finalizó tercero.
Puig y Chacarra también son candidatos. Juegan en casa y lo pueden hacer muy bien. David ya brilló con luz propia el año pasado y se encuentra en un muy buen estado de forma, como demostró en el US Open o con su tercer puesto en el reciente LIV de Houston. Además, su juego corto, mágico como pocos, se adapta a la perfección a las exigencias de Valderrama. «Es especialmente tenso porque los greenes son pequeños y muy movidos. No tienes mucho espacio para recuperar, así que necesitas que la bola suba mucho y baje rápido, es la principal dificultad», señala.
Tanto David o Eugenio se están jugando también en las próximas semana acabar el año entre los 24 primeros del ranking para asegurarse su plaza el año que viene en el circuito sin necesidad de tener que negociar de nuevo con el equipo. Chacarra parece haber encontrado un driver que se adapta bien a su golf. Se encuentra más cómodo y espera sacar su mejor versión en Valderrama. «Siempre es un placer jugar en España, con el público y espero que salgan bien las cosas. Me han montado un driver nuevo y creo que va mucho mejor», asegura.
Los Fireballs ya están en España y calientan motores para dar espectáculo en Valderrama. Por cierto, todos, menos Puig que ya está clasificado, llegarán tras jugar la previa del Open Championship el próximo martes 2 de julio.



