A su 35 años la vida, el golf y, por supuesto su buen juego esta semana, le han concedido una oportunidad que parecía impensable hace menos de un mes. Bjørn Hellgren ha ganado este domingo una de las tres plazas para LIV Golf 2026 gracias a su segundo puesto en las LIV Golf Promotions.
Hellgren no es un desconocido absoluto, pero casi. Sueco, formado en Florida State, compañero universitario y curiosamente amigo personal de Brooks Koepka, su currículum profesional hasta ayer era tan modesto que cuesta creer que hoy tenga billete directo en el circuito saudí.
Tras dos años en la universidad decidió dar el salto en 2013. En su primer torneo como profesional se hizo con un triunfo que auguraba grandes cosas. No fue así. Tras varios ascensos y descensos entre el Nordic Pro Tour y el Challenge Tour, a sus 35 años apenas ha jugado nueve torneos del DP World Tour, un Open de España fallando el corte incluido, y lo dicho, bastante más rodaje en el Challenge Tour. Tuvo también dos intentos frustrados en la tercera fase de la Escuela. Lo más cerca de una gran irrupción fue un cuarto puesto en el Nordea Masters hace casi diez años. Eso y poco más.
Hace tres años, Hellgren se fue a Asia a picar piedra y literalmente a buscar ese pelotazo que no llegaba. A Koepka le suplicó estar de reserva en su equipo, tal y como él ha reconocido, pero su amigo le pidió antes que lograra buenos resultados y que ganara algún torneo. Bjorn se mudó a Tailadia y se puso manos a la obra. Ganó, pero lo hizo en Arabia Saudí, en diciembre, hace apenas un mes. A su amigo no le daba tiempo a cumplir su palabra ya que abandonaba LIV apenas unos días después. No sabemos si hubiera podido complacer a su amigo, pero a Bjorn se le abrió la puerta de la Escuela y no la ha dejado pasar.
Hellgren llegaba a la última jornada sabiendo que no había medias tintas. “Tenía que ir con todo”, explicó después a los medios. «Empecé bien con dos birdies, pero me fui enfriando y comencé a sufrir, sin embargo tuve la sensación de que los otros estaban pasando peor que yo, eso me tiró para arriba». El jugador reconoce que en los últimos hoyos todo encajó. Dos putts largos para dentro, la mejor tarjeta del día y el sueño ya era realidad: “Es una locura estar aquí ahora mismo”, reconocía aún con cara de no habérselo terminado de creer.
Ironías del destino. Curiosamente, su oportunidad llega justo cuando Koepka deja el tour. Tres años llamando a la puerta como reserva y el hueco se abre justo cuando el amigo se va. El golf también tiene sentido del humor.
Hay un punto clave en esta hazaña. La victoria en Saudi en diciembre le cambió la cabeza. “No creía que pudiera ganar a este nivel y esa semana algo cambió en mi cabeza”, admite sin rodeos. También fue padre recientemente y el final de 2025 y este inicio ya es sin duda su momento más estelar. Todo suma cuando llevas media vida profesional esperando una gran semana.
Hellgren no habla de dinero, aunque sabe que esto “cambia la vida” de su familia. El sueco quiere sentirse por fin parte de algo que llevaba años viendo por televisión y dejar de ser el que pide favores para ser el que se ha ganado el sitio. A veces el golf también recompensa a los que simplemente no se rinden.



