Sergio García salió el año pasado en el LIV Golf de Andalucía a siete golpes de Anirban Lahiri y acabó ganando el torneo en el desempate. Firmó una tarjeta de 66 golpes el domingo por los 73 que hizo el golfista indio. La gran remontada. Jon Rahm (-1) está a seis golpes de Talor Gooch (-7). No se trata de hacer una analogía, pero al menos invita a la esperanza. Sí, se puede.
Obviamente, son situaciones distintas. Hemos pasado de Lahiri a Gooch y de Sergio a Rahm. No es lo mismo. Gooch ya ha ganado tres veces en LIV y, además, una de ellas ha sido aquí mismo en Valderrama. Por si fuera poco, su juego se ajusta como un guante al coliseo de Sotogrande.
La radiografía la realiza Rahm, que no es cualquier cosa. «Talor tiene mucha, mucha calidad para poder mantener esa bola muy tendida. Bola baja, al draw y al fade, que es lo que hace falta aquí en el viento en contra. Con los greenes un poco más blandos, con el viento a favor no le hace falta ajustar nada. A eso le añadimos que ya ha ganado aquí y que, obviamente, está jugando bien», afirma Rahm.
En cualquier caso, Jon no sólo se acuerda del precedente de Sergio del año pasado. También recuerda el que que quedó segundo detrás de Christiaan Bezuidenhout. «Yo también salí a 5 o a 6 golpes ese año (fue en 2019, salió a cinco y acabó a seis), y la clave es recortar a la mitad después de los nueve primeros, que no es tanto y si al final hago un par de birdies cambia mucho el tema. Es posible, sí», asegura con su habitual contundencia.
Hablamos del precedente de Sergio García el año pasado, pero también merece la pena hablar del Sergio de este año. Sale a siete golpes de Gooch, misma situación que con Lahiri. El de Borriol no descarta otro sorpasso, ya que su juego está cada vez mejor. Definitivamente, como contábamos en Ten Golf, los cinco centímetros están funcionando. «Siento que jugué muy bien los últimos dos días, pero desafortunadamente he regalado probablemente al menos siete u ocho golpes en las últimas dos rondas. Hoy, con el juego que mostré, podría haber tirado fácilmente 7 bajo par y tiré 3. Ayer, probablemente debí haber tirado 1 bajo en esas condiciones y terminé 2 sobre… Así que sí, es un poco decepcionante. No voy a mentir. Pero lo bueno es que me gusta mucho cómo estoy golpeando la bola. He tenido algunos problemas con mi juego en los últimos meses, pero definitivamente siento que un par de cosas que he estado haciendo van por buen camino. Solo necesito hacer resultado. Tan simple como eso», señala.
Respecto a una posible remontada, Sergio admite que será muy difícil. «Todo tiene que salir a mi favor. No solo tengo que jugar muy bien, sino que los líderes tienen que jugar mal. Es una combinación de cosas. Por eso da un poco de pena que, incluso después de tirar dos sobre esta mañana, con la manera en que jugué esta tarde, si hubiera logrado un seis bajo —que habría sido fácil con mi juego— estarías cuatro bajo en el torneo, muy cerca, a dos o tres golpes, y sería un poco más alcanzable. Trataré de jugar una gran ronda y ver qué pasa».



