La LIV Golf League arranca esta semana en Houston, de viernes a domingo, la segunda mitad de su temporada con un torneo que, más allá de sus habituales premios millonarios y sus puntos para las clasificaciones general y por equipos, servirá como banco de pruebas para el US Open de Pinehurst de la próxima semana para una docena de jugadores. Entre ellos, tres españoles, Jon Rahm, Eugenio López Chacarra y David Puig, que serán de la partida dentro de siete días en el tercer major de la temporada y tratarán de ‘despegar’ en la ciudad del famoso Centro Espacial.
Puig, junto a Dean Burmester, lograron su plaza el lunes, cuando más de 600 jugadores compitieron por alguno de los 44 pasaportes para el torneo de la USGA en 10 previas. El sudafricano, estrellas de los Singers GC y ganador del LIV Golf de Miami a principios de año, hizo seis bajo par en cada una de sus dos rondas en el clasificatorio del The Bear’s Club de Jupiter, en Florida, para hacerse con una de las cinco plazas que estaban en juego en el evento.
El español, por su parte, hizo doce bajo par en dos rondas en el Daly City de California para hacerse con uno de los cuatro billetes disponibles hacia Pinehurst. Ambos tienen asegurada su participación en tres de los cuatro majors de este año ya que recibieron invitaciones para jugar el PGA Championship del mes pasado en Valhalla y jugarán el Open Championship de julio después de ganar las Series de Clasificación (el Joburg Open en el caso de Burmester y el Malasyan Open en el de Puig).
Con ellos, LIV Golf cerró una lista de 12 golfistas clasificados para el US Open que incluye además a Bryson DeChambeau, Tyrrell Hatton, Dustin Johnson, Martin Kaymer, Brooks Koepka, Adrian Meronk, Phil Mickelson, Jon Rahm, Cameron Smith y Eugenio López Chacarra (el madrileño se ganó su plaza hace un par de semanas en un clasificatorio en Texas, estado en el que precisamente se juega esta semana el octavo evento de la temporada de LIV Golf).
Es decir, aunque 17 jugadores de LIV estuvieron entre los más de 600 que jugaron las clasificatorias el pasado lunes en Estados Unidos y Canadá, sólo dos lograron sumarse a los 10 que ya tenían garantizada su presencia en Pinehurts. O lo que es lo mismo, casi uno de cada cuatro jugadores de los que compiten esta semana en el Club de Golf de Houston aprovecharán el torneo, además de para pelear por sus retos personales y de equipo en la gira saudí, para ponerse a punto para el Grande de la USGA.
En el caso de Jon Rahm, como informó Ten-Golf esta semana, será una última oportunidad de ajustar algunos aspectos de su juego después visitar días atrás Pinehurst, cambiando su habitual rutina de no pasar por los campos de los Grandes antes de la semana de torneo. «El Golf Club de Houston es un campo de golf duro: mucha agua y muchos hoyos difíciles», dijo DeChambeau, el capitán del Crushers GC. «Con suerte, nos dará una buena prueba para la semana siguiente», explicó. El golf estará en Houston, la mente de una docena de jugadores, entre los que están la mayoría de favoritos, en el jueves de la semana próxima en Carolina del Norte.



