Necesitaba un milagro y no se produjo, aunque no será porque no lo intentó. Jon Rahm (-16) siempre lo intenta. Siempre cree. Sin embargo, su excepcional vuelta de 64 golpes para acabar el LIV Golf de Adelaida este domingo no ha sido suficiente para alcanzar la victoria. Ha terminado a dos golpes de Brendan Steele (-18) y a uno de Louis Oosthuizen (-17). Nada que objetar a lo de hoy. El triunfo se le escapó en la vuelta de 69 golpes del sábado.
Rahm ha salido a jugar con la determinación de hacer birdies y meter toda la presión del mundo y un poco más a los de arriba. Sabía además que empezaba su ronda por una parte del campo propicia para hacer resultado y mandar un mensaje. Ha arrancado por el 5 con un gran birdie y a partir del 7 venían cuatro pares 5 en siete hoyos. Este tramo lo ha exprimido hasta la última gota. Ha caído el eagle en el 7 y tres birdies en los hoyos 9, 10 y 13. Parcial de seis menos en nueve hoyos y metido en la pelea. Ya estaba ahí, aunque nunca llegó a tocar el liderato. Lo más cerca que se puso fue a un golpe y duró apenas unos segundos.
Los segundos nueve de su ronda ya no eran tan favorables. De eso van los milagros. De hacer cosas increíbles en situaciones inesperadas. No ha sido el caso de Rahm. Ha hecho dos birdies más, en el 17 y 18, el primero con un gran tiro y el segundo sacando partido al par 4 corto del The Grange Golf Club, el escenario del torneo. Necesitaba un último impulso, pero no llegó. Tuvo buenas opciones de birdie en el 3 y en el 4, pero los putts no acabaron en el hoyo. Su ronda de 64 golpes ha sido la mejor del día junto a la de Louis Oosthuizen, Martin Kaymer y Abraham Ancer.
Rahm sigue sin ganar en LIV Golf, este era su sexto intento, pero suma el cuarto top 5 y el sexto top 10. Pleno absoluto. Su peor puesto ha sido octavo. Esta semana ha finalizado tercero empatado con Schwartzel, Ogletree, Niemann y Burmester. Lo sigue rondando. Se acerca cada semana. Quién sabe si finalmente llegará la próxima semana en Singapur. El Léon de Barrika lo volverá a intentar, de eso no hay ninguna duda. Se mantiene segundo en el orden de mérito por detrás de Niemann.
Steele ha ganado el LIV Golf de Australia porque ha sido el mejor este domingo. Ha sido un triunfo sin paliativos. Ha empezado con bogey en el 3, pero ha dado el golpe de gracia al torneo con cinco birdies seguidos entre los hoyos 5 y 9. A partir de ahí, se ha ido dejando buenas opciones de birdie y apenas ha sufrido. De hecho, se le han escapado hasta tres putts muy cortos que le habrían permitido ganar aún con más margen.
Es la primera victoria de Steele en LIV Golf. En 2023 la rozó en Tucson, pero acabó perdiendo en un desempate contra Danny Lee, Oosthuizen y Carlos Ortiz. Este año no estaba teniendo buenos resultados, ni mucho menos. Su mejor clasificación había sido 19º en Miami. Tiene 41 años, es de California y ganó tres veces en el PGA Tour (Valero Texas Open y el Safeway Open en dos ocasiones, años 2011, 2016 y 2017). Rompe por tanto una sequía de siete años sin levantar un trofeo.
Los Ripper ganan a los Stinger en el primer desempate de la historia de LIV Golf
En cuanto a la competición por equipos, victoria para los Ripper de Cameron Smith tras derrotar en el desempate a los Stinger de Cameron Smith. Es el primer playoff que se produce en LIV Golf en la competición por equipos. Oosthuizen y Burmester jugaron por los sudafricanos, mientras que Smith y Leishman lo hicieron por los australianos. Todo se decidió en el segundo hoyo de playoff con un par de Leishman frente a tres bogeys de Smith, Oosthuizen y Burmester.



