Jon Rahm tiene previsto jugar el torneo de LIV Golf que empezará el próximo viernes en Nashville. Salvo contratiempo de última hora, la evolución de la infección en el pie izquierdo que le impidió jugar el US Open de Pinehurst ha sido muy positiva y llegará a tiempo para ser de la partida.
Hoy se cumple una semana desde que anunciara su dolorosa renuncia a jugar el US Open y desde entonces ha estado protegiendo la zona. Ha estado entre algodones, bajo supervisión médica, con tratamiento y curas y no debería tener problemas para jugar el torneo de viernes a domingo.
Hay que recordar que Rahm sufrió una infección entre el cuarto dedo y el meñique de su pie izquierdo, derivado de una herida mal curada de origen desconocido, seguramente por culpa de una ampolla. Si el problema hubiera sido en el pie derecho o en cualquier otro dedo del izquierdo, no habría tenido ninguna dificultad para jugar el US Open, más allá de las molestias. Sin embargo, la zona donde estaba la herida, justo la que soporta todo el peso en el final del swing, desaconsejaba su participación.
Jon estuvo bajo la atención de los médicos de LIV desde que la infección dio la cara la semana del torneo de Houston, torneo del que se retiró durante la segunda jornada. El martes pidió otra opinión, visitando a un especialista en la zona de Charlotte y ahí quedó definitivamente descartada su presencia en el US Open. Textualmente, el doctor le dijo que de jugar, nada. Jon estuvo el martes en Pinehurst, atendió a los medios de comunicación y por la tarde anunció su baja.
Finalmente, ha sido un problema de timing. Si el US Open hubiera sido una semana más tarde, Jon lo habría jugado sin ninguna complicación, pero el destino es así de caprichoso muchas veces. La baja en el US Open ha sido el remate a una temporada mala en los Grandes. Acabó muy atrás en el Masters, en la defensa del título, falló el corte en el PGA y ni siquiera pudo jugar el US Open. Aún le queda la posibilidad de sacarse la espina en el Open Championship de Royal Troon, así como en los Juegos Olímpicos de París.
Así las cosas, la buena noticia es que la recuperación de Rahm, que tenía un agujero entre los dedos provocado por la infección, es prácticamente un hecho y podrá pelear esta semana por conquistar su primer triunfo en LIV Golf.



