
Hay campos que le sacan una sonrisa a Sergio García. Es sólo escuchar su nombre se le alegra el cuerpo. Le entra un no-sé-qué. Es obvio que el campeón del Masters de Augusta y hombre récord de la Ryder Cup tiene argumentos más que suficientes en su golf para enfrentarse a cualquier escenario por muy hostil que sea, pero como en todo en la vida hay algunos que le hacen más tilín que otros. No descubrimos nada si citamos Valderrama, TPC Sawgrass, Riviera o el mismo Hong Kong Golf Club, donde arrasó la semana pasada. Otro de los que se encuentra en esta exclusiva lista es el Serapong course, uno de los dos recorridos del Sentosa Golf Club de Singapur. La sede esta semana del torneo de LIV Golf.
Los números de Sergio en el Serapong son extraordinarios. Ha jugado allí cinco torneos, tres del Asian Tour y dos de LIV Golf y su balance es una victoria, un segundo puesto, un top ten más y cinco top 15. Su primera visita fue en 2017. Jugó en Singapur el primer torneo del año. Era el SMBC Singapore Open del Asian Tour. Fue una decisión sorprendente, ya que Sergio habitualmente empezaba los años en los emiratos y en alguna ocasión en Hawái. La cosa no fue mal. Acabó en la séptima posición, pero fue el anticipo de su victoria en el Dubai Desert Classic y poco después se llevaría el Masters de Augusta. Casi nada.
Regresó al año siguiente a la vista de los excelentes resultados que había obtenido. Otro acierto. No en vano, Sergio se llevó la victoria con una autoridad notable. Seguía siendo torneo del Asian Tour. Por supuesto, defendió título al año siguiente, ya en 2019, y su resultado fue undécimo. Tampoco es para ponerle muchas pegas.
A partir de ahí, paréntesis sin viajar a Singapur, entre otras cosas por culpa de la pandemia del Covid. Regresó en 2023 para el debut de LIV Golf en el país asiático. Siguió en la misma dinámica. Distinto circuito, mismo éxito. Acabó segundo tras caer en el desempate contra Talor Gooch. En aquel momento fue un segundo amargo, ya que tuvo realmente cerca la victoria y se le escapó con un par de bogeys en los últimos nueve hoyos, después de no haber cometido ninguno en los 47 anteriores. Ahora, con perspectiva, es un magnífico resultado.
Su última aparición por el Serapong course fue el año pasado, de nuevo con LIV Golf. Cosechó su peor resultado. Acabó en el puesto 14º. Sea como fuere, el balance es sensacional. No hay muchas pegas que ponerle.
Si vamos a lo concreto, los números son aún más extraordinarios. Ha jugado 18 rondas de golf en el Serapong y ninguna ha sido sobre par, nada menos que quince fueron bajo par (tres al par) y la friolera de catorce acabaron por debajo de 70 golpes. Es par 71. Hay cinco hoyos a los que aún no le ha hecho un solo bogey (4, 5, 11, 14 y 18), de los cuales sólo el 4 y el 18 son pares 5. En las 18 veces que ha jugado el campo ha logrado hacerle al menos dos birdies a todos los hoyos, aunque la palma se la lleva el 18, el par 5 final, donde acumula un parcial estratosférico de -16… Curioso que precisamente ahí tenga al mismo tiempo el recuerdo más amargo del desempate con Gooch, en el que cayó con un par. Uno de los apenas cuatro que le ha hecho.
El hoyo que más quebraderos de cabeza le ha dado a Sergio es el 15. Su parcial en este hoyo es de cuatro sobre par. Aquí ha hecho el único doble bogey de su carrera en el Serapong, además de cuatro bogeys y sólo dos birdies. También tiene un parcial sobre par en los hoyo 12 (+2), 8 (+1) 13 (+1) y 16 (+1). Ni que decir tiene que el tramo más complicado del Serapong es el que va del 12 al 16. Por contra, Sergio tiene un parcial de -33 en los primeros nueve hoyos las 18 veces que lo ha jugado. Por los segundos nueve tiene -17, apoyado sobre todo en el citado -16 que acumula en el 18.
Como saben, Sergio viene de ganar dando un recital en Hong Kong, de modo que a la vista de esos datos históricos del castellonense en el Serapong cabe concluir que es el principal favorito a la victoria. En su contra sólo juega el hecho absolutamente comprobado de que ganar dos semanas consecutivas es realmente muy complicado en este deporte. Sin embargo, la motivación extra de García por meterse en el US Open, en el Open y convencer a Luke Donald para la Ryder Cup puede mitigar este efecto.
Singapur es un país que no se le ha dado nada mal al golf español. Además de los números que hemos repasado de Sergio García, hay que resaltar dos victorias más: Gonzalo Fernández Castaño en 2011 en el DP World Tour y David Puig en 2023 en el Asian Tour. En el caso de Gonzalo jugó dos rondas en el Serapong y una tercera (se redujo a tres días por mal tiempo) en el Tanjong, el otro campo del Sentosa. Mientras, Puig ganó en otro club: el Tampines course del Tanah Merah Golf Club.


