– La segunda jornada del Truist Championship ha sido muy distinta a la primera en el Wissahickon course del Philadelphia Cricket Club. El juego se adelantaba tres horas para tratar de evitar una suspensión por tormenta (lo que finalmente se ha conseguido: bravo por el hombre del tiempo del PGA Tour), pero la lluvia ha sido compañera de juego durante todo el día. Y algo de viento. Y un descenso en la temperatura…
Los greenes estaban algo más receptivos, es verdad, pero la pesadez del ambiente y un rough húmedo y más penalizador, así como ese viento racheado, han provocado un abrupto aumento en la media de golpes del torneo: pasábamos de los 66,792 golpes de media del jueves en este par 70 a una cifra superior por más de tres golpes (70,024), unos datos que nos llevan directamente a Rory McIlroy…
– “Sí, está siendo un periodo muy constante, sin duda. Incluso cuando siento que no he jugado mi mejor golf, encuentro la manera. Creo que eso es a lo que me refiero cuando hablo de ser un golfista más completo: si una parte de mi juego no está afinada, puedo apoyarme en otra parte para compensar. Como hoy, embocando bastantes putts y haciendo el resultado de esa manera en vez de golpear la bola de forma espectacular.
Creo que esa ha sido una de las claves de esta racha consistente: no tener que depender demasiado de un solo aspecto del juego”. Son palabras de Rory McIlroy (-7) después de entregar hoy una tarjeta de 67 golpes, resultado que lo ha llevado hasta la cuarta posición, aunque siga estando a cinco golpes del líder, Keith Mitchell (-12), que ha firmado el mismo resultado.
También Justin Thomas (-7) ha entregado un 67 y la operación de ambos este viernes los sitúa como claros candidatos al triunfo de cara al fin de semana. Este es el ‘nuevo’ Rory, que sigue ejerciendo de auténtico Número Uno del mundo, aunque sea el Número 2. Venía a tierras de Pennsylvania sin una idea exacta de lo que podría ocurrir después de la resaca del Masters, pero ya lo tenemos situado en las primeras líneas de la parrilla después de los primeros 36 hoyos. Venía con la intención de afinar su puesta a punto de cara al PGA de la semana que viene, pero resulta que su solidez lo está llevando ya a pelear por el cuarto triunfo de la temporada antes de jugar el segundo Grande del año.
– No ha sido una vuelta limpia y ordenada del de Holywood. De hecho, le han caído tres bogeys. Pero ha metido muy buenos puros y, como él dice, se las ha arreglado para hacer resultado. Mucho mejor ha jugado su amigo Shane Lowry (-11) y no queda más remedio que recurrir al tópico: en un día muy irlandés, desapacible y húmedo, el forzudo irish se ha visto en su salsa, ha jugado casi a placer y ha firmado el mejor resultado del día, un meritorio 65. Lowry, que probablemente atraviesa por el mejor momento de su carrera si observamos su consistencia en la excelencia, se suma también a la nómina de aspirantes. Lo mismo que Sepp Straka (-10, hoy vuelta de 67) y Patrick Cantlay (-7). Collin Morikawa (-7) hoy no ha bajado del par, pero vive de las rentas del jueves y también puede y debe ser un factor durante el fin de semana. Mañana sábado juega en el ante penúltimo partido junto a Rory, precisamente. Interesante emparejamiento. Thomas y Straka saldrán en el penúltimo partido, mientras que Mitchell y Lowry lo harán en el estelar.
– La jornada del sábado, según las previsiones, promete ser mucho más seca, sin lluvia, pero probablemente más ventosa, con rachas que podrían llegar a los cuarenta kilómetros por hora, así que no va a estar facilón el asunto.



