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Crónica de la jornada final del Charles Schwab Challenge

Griffin gana y honra a todos esos grandes jugadores que no están entre los mejores en nada…

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Ben Griffin, ganador del Charles Schwab Challenge 2025. © PGA Tour
Ben Griffin, ganador del Charles Schwab Challenge 2025. © PGA Tour

Ben Griffin (-12) ha ganado el Charles Schwab Challenge después de firmar una última tarjeta de 71 golpes, una sobre el par del campo, en un Colonial que estaba de mírame y no me toques, con los greenes muy firmes. Si en este campo, con el rough de bermuda, es indispensable coger calles para poder dejarse buenas opciones de birdie, mucho más lo era hoy, con los greenes como tambores.

El asalto final se ha convertido prácticamente en un mano a mano entre el ganador y Matti Schmid (-11), aunque el alemán se ha mostrado demasiado irregular: es cierto que ha sido el jugador que más birdies ha hecho (6) este domingo en un campo, hay que insistir, que no estaba hoy para grandes registros, pero al final del día resulta muy complicado ganar un torneo si además tienes que apuntarte hasta seis bogeys y un doble bogey en la ronda definitiva…

Griffin arrancaba como una centella, con eagle en el hoyo 1 y birdie en el 2, y luego le bastaba con administrar las rentas, con más o menos apuros (hasta cuatro bogeys le caían entre los hoyos 3 y 18), aunque todavía tenía que embocar un putt de algo más de un metro en el hoyo 18 para evitar salir a un desempate con el alemán, que se había sacado un birdie postrero de la chistera, embocando desde el rough con un globito fantástico.

El mejor resultado ha sido un 65, cinco menos en este par 70, que le ha servido a Erik Van Rooyen (-2) para venir desde ninguna parte (había salido en el segundo partido del día, con menos viento) y ganar casi cuarenta posiciones. Curiosamente, ese registro de 65 golpes es el que hubiera necesitado Scottie Scheffler (-8) para haber llegado hasta el resultado que finalmente ha sido ganador. Es verdad que el Número Uno del mundo apretaba de firme por los segundos nueve hoyos, dejándose por el camino alguna buena opción que podía haber echado mucha pimienta al desenlace final, pero también hay que reconocer que le ha costado entrar en faena, que no ha conseguido dejar la bola muy cerca de la bandera en la primera mitad del recorrido y que hasta se ha tenido que emplear a fondo en algunas recuperaciones en este tramo. Lo dicho: no estaba Colonial hoy para muchas exhibiciones, tampoco para Scheffler. De todas maneras, su ronda dominical del 69 golpes y, sobre todo, ese cuarto puesto final, no suponen ninguna mancha en su historial. Más bien todo lo contrario: a este tipo se le caen los top 5 del bolsillo y no se da ni cuenta.

El triunfo de Griffin, que ya había ganado el Zurich Classic por parejas hace un mes junto a Andrew Novak, no deja de ser un homenaje a todos esos fantásticos jugadores que probablemente no se encuentren entre los mejores en ninguna parcela del juego, pero que consiguen equilibrar sus vueltas hasta el punto de llegar a hacer buenos resultados. El golf no deja de ser eso: no importa cómo, lo que importa es el número de golpes.

En efecto, el de Carolina del Norte, que acaba de cumplir 29 años este mes de mayo, no aparece esta temporada siquiera entre los veinte mejores en ninguna de las numerosísimas estadísticas que maneja el PGA Tour, salvo quizá en alguna que depende también (como la estadística del número total de birdies) de la cantidad de semanas que juegues. Y en ese punto, como ya quedó ayer dicho, nadie gana a Griffin, que esta semana ha disputado su torneo número 18 del año en 20 semanas hábiles de competición, ya que él no tenía entrada en el Sentry, el primer torneo del año.

Para ser totalmente justos, y examinando sus números en temporadas anteriores, sí que puede y debe destacarse el juego corto de Griffin, sobre todo esos wedgecitos de pura sensación, desde distancias medias y cortas, porque desde luego no se trata de un pegador descomunal, más bien todo lo contrario. Sea como sea, está claro que estamos ante un jugador muy ordenado y estable en la estrategia. Con este triunfo va a destrozar su techo en el ranking mundial, que era el Número 48, puesto que bien podría meterse o rondar el top 25 del mundo. Veremos qué es capaz de hacer a partir de ahora, sobre todo porque gracias a esta victoria también va a dar un salto interesante en la clasificación americana para la Ryder…

Resultados finales del Charles Schwab Challenge