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Declaraciones completas de Scottie Scheffler tras ganar el THE PLAYERS Championship

«Si me paseara por casa con mis trofeos, mi mujer me daría una bofetada»

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Scottie Scheffler compareció ante los periodistas poco después de ganar el THE PLAYERS Championship. El Número Uno del mundo habló del triunfo, de sus molestias en el cuello, de su impresionante racha de resultados, de su estabilidad, el equilibrio en su casa, la comparación con Tiger Woods… El mejor jugador del mundo con los pies siempre en el suelo.

Nunca perdió la fe en una posible victoria, ni cuando fue atendido el viernes por los fisios… «Siempre creí que podía ganar, probablemente por eso seguí jugando. Había tenido un buen comienzo, jugué muy buen golf el jueves. Hice un birdie temprano el viernes. De repente, me dio un pinchazo en el cuello, y me las arreglé para seguir, por debajo del par, manteniéndome en el torneo… y lo mismo el sábado. Cuando tienes una lesión aguda como esa, si puedes levantarte al día siguiente sintiéndote un poco mejor, es una victoria. Normalmente la mañana siguiente es peor. El sábado me levanté un poco mejor. Ayer pude pegar algunos tiros, pero no muchos. Hoy me he levantado sintiéndome casi normal. Salí y jugué bien».

El plan de este domingo… «Esperaba hacer algunos birdies al principio y fue el hoyo 4 el que me puso en marcha. El objetivo era meterme en el torneo en los primeros nueve. Metí algunos buenos putts, como en el 5, 8 ó 9 para cerrar la primera vuelta. Cuando miraba la clasificación, sabía que necesitaba algo de ayuda si quería ganar el torneo. El birdie del 9 fue enorme».

El cambio con el putter desde Riviera… «Me siento mucho más libre con lo que estoy haciendo. Creo que estoy mucho más involucrado en el proceso. El mayor problema fue Phoenix. Tuve opciones de ganar y no fui capaz de meter lo putts necesarios y eso me frustró. Riviera fue más un efecto de esa frustración. Phil (Kenyon) ha hecho un gran trabajo conmigo en los últimos seis meses para mantener mi cabeza en el estado de ánimo adecuado. Hemos estado trabajando muy duro en ello».

El momento más doloroso con el cuello… «Fue en el 12, al pegar el segundo golpe, tenía 90 yardas a la bandera, pegué un 56 grados y fue muy doloroso. En ese momento, realmente no sabía si iba a poder hacer el swing. El simple hecho de mirar hacia arriba para ver la línea del putt era bastante difícil. Era difícil tirar los putts porque justo cuando giraba la cabeza para mirar el hoyo mi cerebro enviaba señales de dolor. No es fácil concentrarse en embocar un putt cuando tienes dolor. Pero bueno, Marnus hizo un buen trabajo para ponerme en marcha el sábado».

Los elogios de Xander Schauffele, Brian Harman y Wyndham Clark, señalándolo como el mejor sin discusión… «Recibir estos cumplidos de tus compañeros es realmente especial. Creo que esos chicos van a salir de este torneo más motivados que nunca y yo tengo que hacer todo lo posible para estar a la altura».

La importancia de ganar más allá de la consistencia… «Yo diría que la regularidad es estupenda, pero es frustrante estar cerca y no ganar torneos. Phoenix fue duro. Esas derrotas duelen mucho. Nos esforzamos mucho para estar en esas posiciones y, cuando no rindes al máximo, es muy frustrante. Es triste y duro. Pero te levantas e intentas hacerlo lo mejor posible la semana siguiente. Afortunadamente, la semana pasada pude cerrar una muy bien y no estuvo demasiado reñida, por lo que esta semana puede ser aún más satisfactoria».

Semana a semana metido en la pelea por ganar… «Físicamente es bastante agotador, pero mentalmente es muy divertido y, a la vez, pasa factura a tu cuerpo y a tu mente. Hay un gran aspecto mental, pero es lo más divertido que se puede hacer en un campo de golf».

¿Ayuda la cinta de los fisios en el cuello o acaba siendo algo molesto?… «Buena pregunta. A veces es más el efecto placebo. Es pesado porque sudo mucho en el cuello y se ensucia, así que la cinta tiende a despegarse. Es un poco molesto, pero tampoco está tan mal tener algo con lo que juguetear si estás ahí fuera cuatro horas y media».

No tiene el comportamiento habitual de una súperestrella… «Venimos aquí, tratamos de competir y ganar torneos y es muy divertido. No me cambia como persona cuando vuelvo a casa. El vuelo de vuelta a casa de esta noche va a ser bastante parecido que si hubiera acabado segundo. Obviamente, tengo sentimientos un poco diferentes, pero al final y al cabo tengo un gran apoyo en casa, tengo una gran esposa, grandes padres, grandes hermanos y sólo estoy agradecido de estar aquí jugando en el TOUR. Iintento ser lo más honesto posible. El mundo actual donde todo se graba puede ser un lugar difícil para ser honesto todo el tiempo. Hay que ser cauto y no equivocarte. Pero al final, todo se reduce al apoyo en casa. Estoy muy agradecido por ello. Tengo una esposa estupenda y si empezara a coger mis trofeos, y pasearme por toda la casa a lo grande, creo que ella me daría una bofetada y me diría que lo superara. Ganar torneos de golf no me hace ganar puntos en casa, así que intento hacerlo lo mejor posible».

Sobre su calendario en verano… «Aún no lo hemos resuelto. Están los Juegos Olímpicos y un bebé en camino, así que hay muchas cosas diferentes en casa. Estamos intentando lidiar en este nuevo viaje como padres y hacerlo lo mejor posible».

La sensación de ser imbatible… «Intento no dar demasiada importancia a los resultados buenos o malos. Me presento a los torneos para intentar dar lo mejor de mí y, con un poco de suerte, ganar, pero cuando estoy en el tee el jueves no pienso en la ceremonia de entrega de trofeos al final de la semana. Sólo intento comprometerme con el golpe y partir de ahí ya veremos».

¿Está siempre bajo control o hay algún momento en el que se suelta y se pone a chillar? «Sí, me pasa, seguro. Normalmente, cuando llego a casa es la hora de gritar, chillar y desahogarse. Las victorias son muy especiales. No soy yo sólo el que se esfuerza. Está todo mi equipo. Han trabajado mucho entre bastidores».

¿Alguna vez has pensado en ser tan dominante como Tiger Woods?… «Es una pregunta curiosa. No recuerdo los datos exactos, pero este año estábamos jugando en Riviera cuando golpeé mi bola de salida y un tipo me gritó: «Felicidades por ser el Número 1, Scottie. Ya sólo te quedan once años más para ser como Tiger». Cada vez que te comparan con Tiger es muy especial, pero él es alguien único. Es mi octava victoria en el PGA Tour y lo he empatado en el PLAYERS Championships. Me quedan 14 Majors más y 70 troenos del PGA TOUR para alcanzarlo. Así que creo que me voy a ceñir a mi rutina y seguir con mi plan, intentando mantenerme lo más equilibrado posible. Todos idolatramos a Tiger. Ha sido nuestro referente. Ver lo que hizo a lo largo de los años es una locura. He aprendido mucho estando a su lado. Estamos muy agradecidos de que siga siendo parte de nuestro deporte».