Inicio Grandes Circuitos PGA Tour El experimento de Morikawa y las pesadillas de Keegan Bradley
El capitán norteamericano de la Ryder asegura estar obsesionado con la Ryder de Bethpage

El experimento de Morikawa y las pesadillas de Keegan Bradley

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Keegan Bradley.
Keegan Bradley.

Arranca la temporada de golf en Estados Unidos y no son pocos los jugadores que traen novedades e innovaciones. Por ejemplo, Collin Morikawa (-15), segundo en la tabla tras los primeros 36 hoyos, reconoce que ha hecho mucho experimentos esta pretemporada.

El más importante sin duda está en un pequeño cambio que ha incorporado en la rutina previa a golpear con los hierros. Es un detalle, quizás solo pereptible para los más atentos. Antes de comenzar su swing, Morikawa ahora abre su cadera delantera y empuja su rodilla derecha para imitar su posición de impacto.

El motivo por el que el californiano ha añadido este cambio es para tratar de evitar algunas molestias: «Comencé a hacerlo hace algunas semanas. He pasado por un par de lesiones en la espalda, y hacemos tanta repetición con nuestros cuerpos, que a veces construyes malos patrones y tu cuerpo está acostumbrado a ciertas posiciones. Así que he querido repetirme a mí mismo que puedo girar y permanecer en esa posición y eso es todo lo que realmente está haciendo».

Por otro lado destaca también la figura de Keegan Bradley, sin duda uno de los nombres propios de este 2025. El capitán del equipo norteamericano de la Ryder Cup de este año sigue brillando en el campo de golf y reitera que su candidatura a ser capitán-jugador es algo que sigue muy presente en su cabeza, pero que de momento prefiere aparcar hasta julio este tema: «Ciertamente es un quizás, pero solo llevamos dos rondas de 2025. Así que si llegamos a julio y sigo jugando bien, entonces empezaremos a hablar, pero por ahora sólo voy a seguir jugando lo mejor que pueda y ya habrá tiempo de tomar decisiones».

El norteamericano también ha aparecido en Kapalua con cambios, en este caso externos, un bigote. que reconoce que empezó siendo una apuesta, pero que los resultados le están acompañando y que de momento va a permanecer con el mostacho al menos un tiempo.

El capitán reconoce que no piensa en otra cosa y que de hecho, la noche del jueves al viernes, soñó con la Ryder. Podría pensar uno que son sueños llenos de magia e ilusión, pero por momentos se acercan a las pesadillas: «Los tengo todo el tiempo. Sueño con… bueno, uno, que no puedo llegar al campo y estoy como estresado. Sueño mucho con estar en Bethpage, está constantemente en mi mente». Reconoce que le cuesta pensar en otra cosa que no sea en la Ryder. Rallando la obsesión.

Sobre el arte de compaginar su labor como capitán y jugador del PGA Tour reconoce que no es una labor sencilla, pero que se encuentra cómodo y encantado con la posibilidad de liderar la posible revancha del Marco Simone: Tengo dos trabajos. Uno es estar aquí y el otro es ser el capitán y el líder del equipo estadounidense de la Ryder Cup. Realmente disfruto siendo el capitán. No es difícil para mí. Me encanta hablar con los jugadores, me encanta hablar con mis vicecapitanes,… y me encanta jugar al golf. Así que no son cosas difíciles de compaginar. Es estresante, pero disfruto con ambas tareas».

Una anécdota divertida es que los capitanes de los dos equipos son buenos amigos, y viven a unas calles de distancia y se cruzan con cierta frecuencia: Vivimos a dos o tres minutos de distancia. Lo veo en The Grove todo el tiempo. Puedo decir que es mi amigo y no hay rarezas ni nada, los dos sabemos que vamos a esforzarnos al máximo para ganarnos el uno al otro. El otro día estuvimos hablando para salir a jugar juntos un día de estos». Rivales y amigos. Así es el deporte.