Qué arranque del Memorial Tournament. Se vienen tres grandes semanas consecutivas con dos eventos designados y, entre medias, nada y más y nada menos que el tercer Major de la temporada. El comienzo de esta media maratón ha sido impresionante. Los mejores han arrancado como la seda.
Scottie Scheffler (-5), Collin Morikawa (-4), Xander Schauffele (-4), Ludvig Åberg (-4), Viktor Hovland (-3), Rory McIlroy (-2) se han posicionado y de qué manera en casa del señor Nicklaus. Cada uno lo ha hecho a su modo y, eso sí, todos ellos se encuentran detrás del canadiense Adam Hadwin (-6), que es el primer líder del torneo.
El Número Uno del Mundo reconocía hace dos días que le estaba costando pasar página por todo lo sucedido en el PGA Championship a lo que hay que sumar el trágico desenlace de Grayson Murray. Hoy, apenas se le ha notado. Ha cimentado su vuelta desde el tee, lo ha bordado con los hierros y ha estado más que aceptable con el putter… básicamente la historia que lleva repitiendo una y otra vez a lo largo de todo el año.
Scottie ha cogido doce de las catorce calles que había en juego, liderando el torneo en esa faceta y en el tramo final ha dado un lección (otra más) de como se juega a los dardos con los hierros. En el hoyo 15 y en el hoyo 18 se ha dejado los birdies más que dados con dos grandes hierros que han rozado el eagle. Al César lo que es del César, también ha embocado un puritito de diez metros en el hoyo inicial de la jornada.
Al terminar su vuelta han preguntado al doble campeón del Masters cual considera su mayor virtud. No ha tenido casi que pensarlo y ha contestado con rotundidad: «mi espíritu competitivo, las ganas que tengo por salir a por todas». Se alimenta de la competición y es ahí donde encuentra su energía y su fuerza. Es desde la propia competición donde Scheffler se reencuentra a sí mismo y se olvida de todo lo que ha sucedido. Al igual que al terminar el Masters y jugar el Heritage contaba como jugando había sentido que recuperaba las fuerzas, parece que ‘Sansón’ Scheffler pasará página de su paso por prisión a base de jugar, jugar y jugar.
Xander Schauffele, que vuelve a la competición tras conseguir el primer Major de su carrera, ha escogido el camino inverso que el texano y eso que ayer el californiano resaltaba que la clave esta semana era estar fino desde el tee para tener buenas posiciones de tiro. Pues no ha sido el caso y aun así ha logrado una gran vuelta en Muirfield Village Golf Club.
El propio campeón del PGA Championship al acabar la vuelta reconocía que no había jugado muy bien. Era una sensación agridulce por no haber estado fino con el driver, pero la realidad es que no se firma en este campo una vuelta de 68 golpes y sin ningún bogey por el camino sin jugar realmente bien. Es cierto que apenas ha cogido el 50% de calles, pero ha sabido darle la vuelta con un 100% de efectividad en recuperaciones. Lo del putter ha sido de locos y con un momento estelar en el hoyo cuatro cuando ha embocado desde casi once metros.
Xander retoma en el lugar exacto que lo dejó. De dulce. ¿Saben quien es el jugador que más vueltas ha jugado sin cometer ningún bogey? Lo sentimos, no es Scottie Scheffler, es Xander Schauffele. 14 de 48. Casi un 30%. Una barbaridad en términos de consistencia. Hoy le ha tocado recuperar de lo lindo, pero no ha tenido problemas en remangarse y cuando encima el putter funciona como la seda, es todo un poco más sencillo. Aunque ha sido precisamente un fallo con ese palo en el hoyo 18 de apenas dos metros el que le ha impedido bajar al -5 junto a Scottie Scheffler.
A todo esto, el líder del torneo es el canadiense Adam Hadwin que ha decidido que lo mejor era coger lo mejor de los dos mundos. Solidez desde el tee y, sobre todo, excelso con los hierros. Llegó a ir siete bajo par después del hoyo 17, que fue precisamente el resultado ganador del año pasado. Un error final ha visto minimizada su ventaja después de haber cosechado ocho birdies otros tantos pares y dos bogeys. Se espera que a partir de mañana mismo los greenes estén más duros y los resultados se empiecen a complicar más.
Collin Morikawa (-4) continua al gran nivel que desde el Masters está bordando el golf. Cuatro top 10 en sus últimas seis apariciones. El californiano parece haber pasado página de esa vuelta final en Valhalla donde se le atragantó el putter en la última jornada y que le impidió pelear por el PGA Championship. Ha entregado una tarjeta de 68 golpes con eagle incluido en el cuarto hoyo del día. Ha rozado el liderato en el hoyo 17 después de pegar el segundo golpe desde el bunker dejando la bola a dos metros del hoyo. Sin duda, uno de los grandes golpes del día. Justo después ha caído a -4 en el último hoyo con su primer bogey del día.
Junto a él, en la tabla se encuentra Ludvig Åberg (-4) que parece que ya ha dejado atrás las molestias que le impidieron participar en Quail Hollow y que afectaron a su rendimiento en el segundo Major del año. Ha sido su primera vuelta oficial en Muirfield Village. No nos acostumbremos a los números del sueco. Junto a ellos se encuentra el también canadiense Corey Conners (-4).
El campeón defensor del torneo, Viktor Hovland (-3) empieza a demostrar que está de vuelta y que lo sucedido en Valhalla no fue casualidad. La vuelta con su coach, Joe Mayo, le ha devuelto la alegría en su juego y hoy ha dejado detalles espectaculares como el eagle en el hoyo cinco y embocando desde el búnker para salvar el par en la decimoquinta bandera del día. Un total de tres bajo par le meten en el top 10 inicial de este Memorial.
En este tren de cola de grandes favoritos se encuentra Rory McIlroy (-2) que ha ido de menos a más en el día. Llegó a estar dos sobre par en el día, pero un final espectacular con cuatro birdies en los últimos cinco hoyos le han metido entre los quince mejores del torneo. Una vuelta al más puro estilo del norirlandés. Ha pasado de estar en la mitad inferior de la tabla a rozar el top 10 en menos de un tercio de la vuelta.
Quedan todavía 54 hoyos en Ohio, pero esto ha comenzado con las espadas por todo lo alto.



