Vidanta World es mucho más que un concepto ingenioso de un creativo publicitario. El complejo donde se encuentra el campo que esta semana acoge el Mexico Open del PGA Tour es un mundo en sí mismo. No es ninguna exageración. Es inabarcable. Demasiado incluso. Tiene un parque temático como Disneyworld, el campo de golf, un teleférico para moverse por dentro, nueve hoteles de lujo, incontables restaurantes, un teatro del circo del sol… Se promociona como el gran lugar de vacaciones de México, aunque nuestro protagonista no está precisamente allí para tumbarse a la bartola y tomar el sol. Tiene una misión entre ceja y ceja y nada ni nadie lo va a apartar de ella. Se trata de Josele Ballester. A unas horas de que arranque su segundo torneo en el PGA Tour, el campeón del US Amateur, atiende a Ten Golf para ponernos al día de su vida, sus objetivos, su golf, la experiencia del Phoenix Open, el Masters que está a la vuelta de la esquina y mucho más…
Como decimos, el Mexico Open que arranca mañana –tiene salida a la 20:38 hora peninsular española- es su segunda experiencia en un torneo regular del PGA Tour. En la primera, el Phoenix Open hace dos semanas, no pasó el corte. No salió como deseaba, pero sí le sacó mucho partido. Aprendió un montón de cosas muy valiosas. «No fue como a mí me hubiera gustado, eso está claro, pero sí me sirvió para darme cuenta de que tengo juego de sobra para estar con todos estos mucho tiempo. De tee a green jugué excelente, pero estuve muy errático en los greenes. También me sirvió para demostrarme que no tengo ningún problema para jugar con un ambiente tan grande como el que se monta allí. Ya sabemos que en ocasiones puede ser un show, incluso un circo, pero lo llevé muy bien», asegura. Al más pintado le pueden temblar las piernas en un escenario como el tee del 16, pero no fue el caso de Josele. Es más, admite que se sintió muy tranquilo, hasta relajado y disfrutando del momento. Prueba superada. No se va a encontrar muchos públicos más calientes en el mundo.
Como los grandes campeones, Josele aprende rápido. Lo que le ocurrió en los greenes del TPC Scottsdale le ha hecho reflexionar y sacar conclusiones. «Fue una cuestión de rutinas. Ves que no te entra el primer putt, ni el segundo y empiezas a obsesionarte un poco con el hoyo. Quieres meterla sin seguir el procedimiento. Meter putts es una consecuencia de hacer bien el proceso de principio a fin, siguiendo la rutina. Ese es mi primer y principal objetivo para esta semana en México: seguir mi rutina al 100% sin importar el resultado. Este es un campo para pegadores, más o menos abierto, y tal y como le estoy pegando, largo y recto, pueden ir las cosas bien», afirma con convicción.
Ballester ya está en la historia del golf español por su victoria en el US Amateur, por tanto no es alguien con objetivo pequeños. Piensa a lo grande, aunque tiene lo pies en el suelo. Es una mezcla espléndida. «Sé con seguridad que tengo la capacidad de hacer una gran semana y estar arriba el domingo, pero lo primero que tengo que hacer es demostrármelo a mí mismo. Hay que ir paso a paso, pasar el corte es lo prioritario, después hacerlo bien el sábado y por último darme una oportunidad el domingo. Sé que he jugado tres torneos profesionales y no he pasado ningún corte. Es una espinita que tengo clavada y me la quiero quitar. Al mismo tiempo, sé que tengo juego de sobra para luchar por mucho más que el corte, pero primero es pasarlo. Sé que no es lo más ambicioso, pero hay que ir cumpliendo pequeños objetivos para llegar a lo demás», explica con una madurez extraordinaria.
Quedan exactamente 50 días para el Masters de Augusta. Para alguien como Josele, que va a debutar como amateur, no es fácil sacárselo de la cabeza. Mucho menos desde que ya ha hecho la primera visita, lo ha jugado y le ha encantado. «Al participar en el Masters tenemos derecho a jugar cinco vueltas antes de la semana del torneo. El fin de semana pasado fui por primera vez. Si ya tenía claro que es un lugar muy especial, ahora mucho más. Está marcado en rojo en el calendario. Siempre he pensado que es un campo que me beneficia, no es estrecho. Jugarlo como amateur me fascina aún más. Las historias más bonitas son con jugadores amateurs. Estuve con la gente del club y es increíble como apoyan y el respeto que le tienen a los amateurs que participan», señala.
Augusta National nunca deja de sorprender. Desde el mismo momento de llegar. «Me llevaron a una habitación antes de jugar, se me acercó un camarero y me preguntó que quería para desayunar, sin carta ni nada, lo que yo quisiera. Después, para comer sí había una carta, todo espectacular. Te invitan, te llevan a la tienda, todo muy especial…», afirma. Anteriormente, para jugar en Augusta tenías que ir con un socio que hacías las veces de anfitrión, pero ahora ya puedes jugar solo, únicamente con un caddie del club. Es lo que hizo Josele. «Entrené todo lo que quise. Jugue dos rondas. En la primera hice +1, cometiendo algunos errores absurdos propios de no conocer el campo, y en la segunda hice -2. El campo se estaba jugando bastante largo y con frío», remarca.
No es fácil elegir en Augusta lo que más te ha impresionado cuando realizas tu primera visita, pero Josele hace un esfuerzo para Ten Golf y elige cuatro momentos. «Me impresionó la salida del hoyo 11. Yo pensaba que estaba a la derecha del green del 10 y está muy a la izquierda. Es espectacular, difícil, pero espectacular, me encantó. Por supuesto, el hoyo 12, claro, donde hice el Jaimito el primer día, como toca, me lió el viento y acabé en el agua. En el hoyo 16, dos momentos, pegué un gran golpe a la bandera que siempre se juega el domingo, cogiendo la pendiente, muy bonita, y después, como manda la tradición, pegue la bola justo antes del lago para que diera varios rebotes y terminara en el green, lo que se ve en las rondas de prácticas», recuerda. Todo hay que entrenarlo. Eso también.
Josele tiene los cinco sentidos puestos en lo que le queda como amateur. Tiene aún objetivos muy importantes: este mismo Mexico Open, el Masters, ganar los Nationals con Arizona State… Casi nada. Sin embargo, tiene tiempo y capacidad para pensar en el futuro. Tiene la decisión tomada sobre cuándo se pasará a pro. «Va a ser justo después de la Final de la NCAA. El US Open (en Oakmont) lo voy a jugar ya como profesional», confirma a Ten Golf. En cuanto a su futuro una vez terminada la brillantísima etapa amateur, ya se verá, ahí está todo aún abierto. En gran medida va a depender de lo que ocurra en el PGA Tour University. Si acaba en el primer puesto y logra la tarjeta del PGA Tour, prácticamente no hay ninguna duda de que lo veremos jugando el circuito americano. Si eso no sucede tendrá que estudiar las diferentes opciones que se le presentan y tomar una decisión. No cierra ninguna puerta. Lo que sí tiene claro es que de momento va a seguir viviendo en Estados Unidos.
En cualquier caso, paso a paso. Con todo. Lo tiene claro. Para meter putts, primero la rutina. Para estar arriba en los torneos, primero pasar el corte. Para llegar a profesional, «aún tengo que cerrar de la mejor manera posible mi etapa amateur, cumpliendo varios objetivos bonitos y ambiciosos que tengo y después ya me sentaré como mi equipo y habrá tiempo de estudiarlo todo», sentencia.



