Por fin. Ben Griffin, que ganó el torneo por parejas de hace unas semanas, ya puede decir que es campeón ‘individual’ del PGA Tour. Lo ha hecho a su manera y ha querido dejar un mensaje directo para quienes dudaban de él, dejando claro que se ha quitado un peso de encima.
Este domingo, tras conquistar el Charles Schwab Challenge, Griffin se sinceró con los medios sobre una de las motivaciones que le impulsó durante la última ronda. No fue un comentario sin más. Lo tenía en la cabeza, quería decirlo y lo ha hecho en el primer turno de preguntas y es que, más allá de la presión competitiva habitual, al estadounidense de 27 años le pesaban algunos comentarios que había leído la noche anterior en redes sociales.
“No quiero decir que he hecho callar a los haters, pero anoche leí algunos comentarios negativos y eso ha sido parte de mi gasolina para hoy”, declaró Griffin tras su victoria. “Vi gente cuestionando mi capacidad para ganar torneos individuales, diciendo que lo de Zúrich no cuenta, que ni siquiera debería ser un evento del PGA Tour…”.
Griffin se refiere al Zurich Classic de Nueva Orleans, torneo por parejas que ganó junto a Andrew Novak, y que algunos aficionados no lo consideran una “victoria real” al no ser un evento individual. Esa narrativa, sumada a la falta de títulos individuales previos, había alimentado ciertas dudas sobre su potencial competitivo
“No me importaba demasiado que la gente pensara eso, pero entendía por qué lo hacían”, reconoció. “Yo también podría haber sido ese tipo en redes sociales que duda o se burla un poco. Pero me siento orgulloso de haber sido el último hombre en pie esta semana. Ahora puedo hacer que algunos se callen”.
Griffin también habló del rol ambiguo que tienen hoy las redes sociales en la vida de los atletas: “Intento no mirar demasiado. Las redes son como el Lejano Oeste. Son una plataforma increíble para compartir momentos con gente de todo el mundo, pero también hay mucha toxicidad”.
Con esta victoria en Colonial, Ben Griffin ha dado un golpe sobre la mesa, se sacude etiquetas incómodas y da un paso importante en su carrera. No solo suma su primer título en solitario en el PGA Tour, sino que lo hace dejando claro que no necesita la aprobación de nadie… aunque no le venga mal recordarles de vez en cuando quién es.
Haters aparte ha contado otro suceso interesante en el desarrollo de su carrera y que sacó el lado más emotivo de Ben. La recesión de 2008 hizo mella en su familia, lo que quizás nadie esperaba es que esa pudiera ser una de las grandes claves en su juego corto, una de sus mejores armas en el campo de golf: “La crisis de 2008 golpeó muy fuerte a mi familia. Aun así, mis padres invirtieron mucho para que yo pudiera entrenar y competir. No gastaba casi nada en bolas de práctica. Estaba en un campo público y me pasaba el día chipeando y pateando. Quizá me compraba medio cubo de bolas por cinco dólares. Mis padres siempre se consideraron clase media-alta, pero yo sabía que durante un tiempo… lo perdimos todo. Perdimos la casa. Sé que hicieron muchos sacrificios por mí, y gran parte del éxito que tuve hoy en los hoyos finales se lo debo a mi juego corto. Fue lo que me mantuvo en la pelea. Es lo que hacía cuando era niño. Y eso fue lo que me permitió rendir así en los momentos decisivos de hoy.”
“No quería que esta respuesta se pusiera tan emocional… pero lo fue”. Se acordó de los haters, pero, sobre todo, se acordó de sus padres.


