La segunda ronda del Tour Championship nos ha dejado dos certezas. La primera es que algo extraño debería ocurrir en los 36 hoyos que restan para que Scottie Scheffler no levante por primera vez en su carrera la FedEx Cup. La segunda es que es bastante más fácil ser víctimas este sábado de una abducción alienígena que la victoria en East Lake no sea para Scheffler, Collin Morikawa o Xander Schauffele. Cualquier otro candidato ya parece ciencia ficción.
Scheffler (-21) ha hecho sus deberes de manera más que notable, casi diríamos que sobresaliente. Saliendo como líder con siete golpes de ventaja, ha entregado una tarjeta de 66 golpes desplegando de nuevo una exhibición de tee a green muy bien rematada con el putter. Su único bogey del torneo ha llegado a causa de un huevo frito envenenado. Su segundo tiro en el 13 se estrellaba y se clavaba contra el talud de salida del búnker situado a la derecha de green. Tal era la posición de la bola que ni siquiera podía tirar a bandera. Pues bien, aún así se dejó una opción que no entró de unos dos metros y medio para salvar el par.
El Número Uno del mundo está en modo destructor. Ha cedido ese golpe y ha dejado escapar el hoyo 14, par 5, sin sacarle el birdie. Poca concesión más ha hecho. El resto, a excepción de un gran par de par que ha sacado en el hoyo 1, ha sido un recital constante de opciones de birdie entre dos y cinco metros. El conocido como recital Scheffler.
No hay mucho que se pueda achacar el bueno de Scottie y, sin embargo, ha pasado de tener una ventaja de siete golpes a encarar el fin de semana con cuatro sobre Collin Morikawa (-17) y cinco sobre Xander Schauffele (-16). El asunto es que estos dos señores se han empeñado en darle emoción a la FedEx Cup con dos vueltas deslumbrantes de 63, nuevo récord del remozado East Lake, y 64. Morikawa ha ejecutado un golf de alta escuela, letal en los greenes, e incluso metiendo alguna desde fuera, como en el 13, el hoyo que ha apretado las cosas en este Tour Championship.
Mientras, Schauffele ha estado magistral en los greenes. Prácticamente lo ha metido todo. Para birdie y para par. No pierde su ángel en East Lake, por mucho que le hayan dado la vuelta al campo como a un calcetín. Por cierto, los resultados siguen siendo bajos y el motivo es que el PGA Tour ha decidido poner el campo lo más fácil posible. Quizá se les haya ido la mano… no agrada ver a un jugador en trece bajo par (Morikawa) después de dos vueltas en la gran final del PGA Tour. Scheffler está con -11.
La FedEx Cup, salvo sorpresón mayúsculo, es cosa de tres. El resto está a un mundo. La cuarta posición está compartida por Adam Scott, Sahith Theegala y Wyndham Clark con -12. Rory McIlroy (-8) está descartado. La segunda ronda se vio interrumpida por una tormenta eléctrica cuando el partido estelar estaba en el hoyo 15. Hubo un parón de algo aproximadamente una hora y media y regresaron a tiempo para completar todas las vueltas.



