Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Lo que dice Scottie y lo que esconden las traicioneras estadísticas
Ras de hierba de la primera jornada del Genesis Invitational

Lo que dice Scottie y lo que esconden las traicioneras estadísticas

Compartir
Scottie Scheffler. © Golffile | Thos Caffrey
Scottie Scheffler. © Golffile | Thos Caffrey

– Scottie Scheffler (-2) respiraba ayer de alivio después de firmar en la primera ronda del Genesis uno de los mejores registros del día, una tarjeta de 70 que lo dejaba a dos golpes del líder, Denny McCarthy (-4), y lo incluía en el restringido grupo de jugadores que habían sido capaces de doblegar al South course de Torrey Pines en una jornada de perros. Alivio, por eso, por haberse hecho fuerte en condiciones muy exigentes. Pero sobre todo porque, según explicaba, su swing había sido más consistente que sus dos últimas comparecencias, Pebble Beach y Phoenix.

Y abundaba el Número Uno en la cuestión: “el año pasado, cuando no estuve compitiendo por ganar, tu podrías decir en general que era por culpa de mi putter, pero en las dos últimas semanas me he sentido extraño porque no he pegado bien al drive y los hierros. Hoy lo he hecho mejor y he continuado haciendo buenos putts”.

Ni una sola referencia del texano al juego corto… Pues bien, lo que dicen las estadísticas más gruesas de sus dos primeros torneos de la temporada, Pebble y Phoenix, es que fue esa parcela del juego, alrededor del green, la que más flaqueó. En seis de las ocho rondas perdió golpes respecto a la media del torneo y, en general, en ambos torneos fue esa la única parcela (SG:Around The Green) en la que perdió golpes respecto a la media de los jugadores. Casi dos golpes de déficit en Phoenix y más de golpe y medio en Pebble, para ser más exactos. Curioso.

– Scheffler podría argumentar al respecto: de acuerdo, pero es que pegué drives y hierros tan sorprendentemente defectuosos que me puse demasiadas veces en situaciones demasiado complicadas alrededor de los greenes… Y es probable que tuviera razón.

Quede claro, no obstante, que en Pebble Beach terminó el torneo como el mejor (¡el mejor!) en la estadística de SG:Approach To Green, o lo que es lo mismo: en líneas generales (y aritméticas) nadie pegó los segundos tiros mejor que él, o de manera más sólida y consistente. Entonces, algo no cuadra.

– Volvamos al driver. Si uno se aferra a los fríos números debe concluir obligatoriamente que, es cierto, Scheffler no pegó al drive en Pebble y Phoenix con la pulcritud y acierto que acostumbraba, pero en realidad sólo ha tenido dos días realmente flojos con este palo en las manos. Eso sí, esos dos días coincidieron con la ronda final en ambos torneos. Y eso escuece mucho más. Y queda grabado a fuego.

– Y terminemos en el putter. Sus números generales no son malos en los greenes, pero en Phoenix pateó realmente mal el jueves y sólo regular el viernes… La cuestión es que a esta circunstancia está más acostumbrado y no tanto a sufrir una pizca más de lo habitual desde el tee o desde el fairway. Ayer, en fin, en condiciones de juego muy adversas, sacó ventaja al resto de competidores en todas las parcelas del juego, pero si nos ponemos puntillosos su estadística más floja volvió a ser la de SG:Around The Green.

Hoy viernes también será un día complicado en Torrey Pines, aunque puede que algo menos, pues el parte meteorológico da menos lluvia y tampoco parece que el viento vaya a soplar más que ayer. Scheffler pegaba ayer en el hoyo 13, par 5, un drive a romperla, una madera 3 de segundo tiro a romperla y un hierro 9 de tercer tiro a romperla… Y eso sin jugar desde el tenebroso rough en ningún momento, porque Morikawa, en el hoyo 9, también par 5, fallaba la calle y terminaba pegando un hierro 5 de tercer tiro a green. Hay semanas del año en las que apetece y divierte ver cosas así, no vamos a negarlo.

Hay que ir por el fairway. Si quieres ganar esta semana, tal y como está el rough, hay que ir por el fairway. Es la sentencia más repetida en las últimas horas en Torrey Pines. De momento, el líder, McCarthy, no ha sido ni por asomo el que más calles ha cogido. De hecho, ayer sólo cazó la mitad (7/14). ¿Entonces? Pues alguna bola se le quedó en el primer corte, alguna otra se la encontró en una posición algo más jugable… Pero sobre todo pateó como los mismos ángeles. O como Denny McCarthy, que viene a ser lo mismo en los greenes. Arrancaba su ronda enchufando un putt desde el collarín de más de doce metros.

– Seamus Power (-3) ha sido uno de los destacados en el arranque del torneo. Con él no quedaba más remedio que recurrir al tópico: tiene su lógica que un irlandés lo haga bien en ‘condiciones irlandesas’ de juego. Bueno, pues muy bien. Power aspira a meterse en el equipo europeo de la Ryder. Es uno de sus objetivos. Si ganara esta semana sumaría 500 puntos y se situaría a las puertas de esas seis primeras plazas. No es alguien con quien se cuente en las quinielas, la verdad, hasta que él te obligue a hacerlo…

Resultados en directo del Genesis Invitational