– Aún es pronto para determinar que lo del WM Phoenix Open, esa versión de Scottie Scheffler contra natura, dejándose arrastrar incluso en la última ronda, fue un accidente. Lo que sí se puede decir es que todas las pistas que nos deja la primera ronda del Genesis Invitational invitan a pensar que fue así.
El Número Uno del mundo ha vuelto a su ser en el estreno en el recorrido Sur de Torrey Pines. Ha entregado una tarjeta notable de 70 golpes en unas condiciones muy difíciles y se ha colocado en la cuarta posición, a sólo dos golpes de Denny McCarthy (-4), un jugador que tiró de sus galones de mejor pateador del mundo para cazar el liderato. Tres putts de birdie de más de seis metros metió el hombre en la jornada inaugural.
Scheffler arrancó la ronda de manera notable, seguramente cuando el viento soplaba con más fuerza. Sus siete primeros hoyos fueron casi un tiralíneas. Estuvo preciso con el driver, y no era fácil, y brillante con los hierros. En este apartado terminó como el tercero mejor del día. Hizo cuatro birdies y sólo cometió un bogey por culpa de un tripateo. Incluso en esto recordó su mejor versión.
Cierto es que a partir del hoyo 8 su juego se resintió un poco, coincidiendo con los minutos en los que la lluvia apretó con más fuerza. Le costó cazar los greenes y fue cuando exhibió paciencia y un gran juego corto para ir sacando los hoyos adelante. No se dejó opciones de birdie claras salvo en el hoyo 18, donde un nuevo tripateo marca de la casa, con un putt de birdie muy corto fallado para terminar, le impidió terminar con -3 después de cazar el green de dos con sendos tirazos. También hay que decir que en el 16 metió un gran putt de par de más de dos metros.
Scheffler ha vuelto a su ser. Ha estado paciente. Ha vuelto a transmitir esa imagen de alguien que parece tenerlo casi todo bajo control y ni siquiera los dos tripateos le han sacado un mal gesto. Ha salido a jugar con esa misión y lo ha conseguido. No era fácil en esas condiciones.
– La primera jornada del Genesis ha sido tan dura y complicada como se esperaba. El viento y la lluvia fueron los protagonistas. El rough se convirtió en un agujero negro y los movidos greenes de Torrey Pines se encargaron del resto. Efectivamente, con el agua, el control del efecto de retroceso en los greenes se convirtió casi en una tarea titánica. Así, sólo tres jugadores bajaron de 70 golpes y apenas trece jugaron bajo par. Aquí están 45 de los 50 mejores del mundo. Una gran jornada de golf plagada de dificultades.
– McCarthy tiene un golpe de ventaja sobre Seamus Power (-3), un verdadero especialista en días de viento, y Patrick Rodgers (-3). Los dos solventaron el día con un solo bogey. Entre los bajo par están Nick Dunlap (-1), Sam Burns (-1), Nico Echavarría (-1) o Min Woo Lee (-1).
– Rory McIlroy (PAR) consiguió salvar los muebles. Tiremos de tópico. Quizá no era un día para ganar el torneo, pero desde luego sí se podía perder. Rory logró evitar quedarse fuera. Su juego corto lo salvó, con seis de siete recuperaciones, incluido un chip de birdie embocado en el hoyo 8, el penúltimo de su cuenta este jueves.
– Curiosamente, en el +1 se han apelotonado nombres importantes como Justin Thomas, Collin Morikawa, Viktor Hovland, Tom Kim o Shane Lowry. Todos ellos se mantienen perfectamente metidos en el torneo. A partir de ahí, al resto le va a tocar hacerlo extraordinariamente bien para dejarse una oportunidad el domingo, casos de Jordan Spieth (+4), Max Homa (+4) o Cameron Young (+6).
– Resulta curioso, hablando de vueltas cargadas de golpes, lo mal que le fueron las cosas a la mayoría de los hombres que están sonando con más fuerza para la escuadra de Europa de la Ryder y que habitan en el PGA Tour. Quitando a Rory, todos hicieron +2 o peor: Ludvig Aberg (+2), Tommy Fleetwood (+3), Robert MacIntyre (+4), Thomas Detry (+4), Sepp Straka (+6), Matthieu Pavon (+7) y Rasmus Hojgaard (+10).



