
Desde 1980 sólo doce jugadores han logrado la proeza de cazar los 18 greenes en regulación en una ronda de golf en el recorrido Sur de Torrey Pines. El último de esta exclusiva lista lo consiguió este miércoles, durante la primera jornada del Farmers Insurance Open. El autor bien podría haber sido Ludvig Aberg (-9), un especialista en esta materia, pero en esta ocasión habría sido imposible por la sencilla razón de que el sueco abrió el torneo en el otro campo. Aberg se limitó a entregar un tarjetón de 63 golpes en el Norte y colocarse líder a las primeras de cambio. Es su mejor primera vuelta en el PGA Tour y también la primera vez que se sitúa líder tras la jornada inicial. Así hace las cosas este chico, un bulldozer con silenciador.
Entonces, ¿quién es el autor de la proeza? Pues un desconocido que aún no ha tenido la oportunidad de ser invitado a las reuniones de Davos del golf. Desconocido, pero curioso. Se trata de Danny Walker (-7), jugador de 29 años que está disputando su cuarto torneo en el PGA Tour. Logró la tarjeta el año pasado tras acabar entre los 30 mejores del Korn Ferry Tour sin ganar un solo torneo, aunque sí tiene dos victorias en 2018 y 2022 en el PGA Tour Canadá.
La ronda de 65 golpes de Walker es una obra de arte. No se van a ver muchos resultados así en el Sur durante la semana. Mucho menos va a ocurrir que otros jugadores agarren todos los greenes. Hacer algo así en Torrey Pines te coloca en una nueva dimensión, por mucho que venga de fallar los dos primeros cortes del año (Sony Open y American Express). Sí, puede ser flor de un día y tampoco conviene exagerar, pero la atención ya se la ha ganado. El último que hizo algo así fue el escocés Martin Laird en 2019. Estamos de acuerdo en que no es Tiger Woods, pero tiene su buena carrera en el circuito americano con cuatro victorias.
Walker es un personaje curioso. Asegura que de niño soñaba con ser piloto de Fórmula Uno o guitarrista de una famosa banda de rock. Ni de lo uno ni de lo otro estuvo cerca. Toca el instrumento desde los 16 años, pero jamás se acercó a ser el nuevo Steve Van Zandt. En cuanto a los coches, se limita a ser un fanático de Ferrari. Anda feliz con el fichaje de Lewis Hamilton. Otra de sus proezas es haber entregado una tarjeta sin bogeys. Hay que andar muy fino desde el tee para no meterte en ningún problema en el Sur. También ayudó, claro, tener un día genial en los greenes. Metió cinco putts de más de tres metros.
La proeza de Walker se mide fácil con números. De los 17 primeros clasificados del Farmers tras la primera jornada, catorce jugaron en el Norte y apenas tres lo hicieron en el Sur. Los otros dos fueron KH Lee (-5) y Lee Hodges (-5). En cuanto a la cabeza, destaca la presencia de Aldrich Potgieter (-6) y Antoine Rozner (-5). El francés se estrenaba con la tarjeta del PGA Tour y su presentación no ha podido ser más positiva. Parece dispuesto a seguir los pasos de su paisano Matthieu Pavon, campeón defensor. Por cierto, Pavon ha arrancado con una vuelta discreta de +1 en el Sur. Tiene margen de maniobra.
No hay que perder de vista tampoco a Hideki Matsuyama (-4), que arrancó en el Sur y hoy podría hacer un buen destrozo en el Norte, aunque no será fácil derribar a Aberg del liderato, al menos si sigue jugando con la determinación y solvencia del primer día, un golf fácil, cazando muchos greenes (16) y aprovechando los hoyos más generosos de este recorrido.
También hubo algunos descalabros importantes, sobre todo en el recorrido Sur. El de Max Homa (+5) empieza a ser algo habitual, mientras que Matt Wallace (+5) parece haber pagado el trajín de jugar la Team Cup, Dubai y viajar a deprisa y corriendo a San Diego, el otro lado del mundo, para jugar el Farmers.


