Bonita y emotiva batalla vivida en The Renaissance Club en la última jornada del Genesis Scottish Open. Empezó con Ludvig Aberg (-14) como claro favorito, después todo apuntaba a que Adam Scott (-17) sería el que se hiciera con el triunfo y un eagle en el hoyo 16 metió a Robert MacIntyre (-18) en lo más alto del torneo empatado con el australiano. El escocés ha terminado ganando el trono en su casa con un birdie espectacular en el 18.
El de Oban buscaba su venganza particular después de que el año pasado se le escapara la victoria por obra y gracia de un sublime Rory McIlroy. Quería resarcirse en casa y que un escocés volviera a ganar el Abierto de su país desde que Collin Montgomerie lo hiciera en 1999. Lo ha conseguido y de qué manera. A falta de cinco hoyos iba tres golpes detrás del líder en ese momento, Adam Scott. En la bandera del 14 ha enchufado un putt desde 13 metros que cambiaba la inercia de la vuelta. Le ponía a dos golpes de lo más alto.
Ahí Bob empezó a creer en sus opciones junto a un público entregado por su héroe. En ese momento llegó la suerte que todo campeón necesita. Desde el tee en el hoyo 16 se iba muy a la derecha y la bola se le quedaba completamente hundida. Un golpe muy complicado, pero con tal suerte que a la hora de ir a golpear la bola su pie derecho pisaba un aspersor. Ha podido aliviarse sin penalidad y su bola se ha quedado perfectamente colocada. Ha aprovechado a las mil maravillas la oportunidad que la diosa fortuna le brindaba. Un golpe espectacular le dejaba una opción de tres metros para eagle. Bob ha sabido interpretar los signos del cielo y lo ha embocado sin dudar.
Le quedaban dos hoyos por delante. Adam Scott entregaba su tarjeta total de -17 tras acabar con dos pares. Robert lo tenía en su mano. No era nada sencillo arañarle un golpe al campo, pero si Rory se lo quitó hace un año con un birdie en el 18, MacIntyre ha hecho lo propio para ganar el trofeo en Renaissance. Un gran putt de cinco metros le ha dado el triunfo por delante de un Adam Scott que se ha quedado a las puertas de un nuevo triunfo cinco años después. La emoción del chico nacido en Oban hace 27 años dejaba muy a a las claras lo importante que ha sido para él esta victoria.
Es la tercera victoria de Robert en el DP World Tour tras las logradas en Chipre 2020 y en Roma en 2022 y la segunda en el PGA Tour tras el triunfo en Canadá esta misma temporada. El primer Rolex Series en el bolsillo. Una victoria de mucho calibre para un jugador que crece a pasos de gigante. No hay ninguna duda que para Bob esta es la victoria más emotiva de su carrera.
Honores para un Adam Scott que cumplirá 44 años el próximo y que ha jugado una ronda final de manual. Solo un excelso tramo final de MacIntyre le ha cerrado las puertas de la victoria.
De más a menos ha sido la actuación del sueco Ludvig Aberg (-14). Llegó a ir tres golpes arriba después del bogey en el hoyo 2 de Bob MacIntyre. Parecía que el sueco se lanzaba a por su primer triunfo de la temporada, pero su vuelta se ha ido diluyendo como un azucarillo. A pesar de todo arrancaba los últimos nueve hoyos del torneo en cabeza, pero un día poco inspirado desde el tee y tres bogeys entre los hoyos 11 y 16 condenaban cualquier opción del triunfo. Suma el sueco su séptimo top ten del año que seguro le empiece a saber a poco para un jugador que insistimos hace trece meses era amateur.
Mención especial merece la jornada de Romain Langasque (-15). El francés ha sido tercero tras entregar una tarjeta de 64 golpes. Rory McIlroy finalmente ha sido cuarto empatado después de una jornada final de 68 golpes. Solo el putter ha impedido al norirlandés
Una de las grandes batallas de la jornada era la pelea por los tres billetes para el Open que se celebra la próxima semana en Royal Troon. Los tres jugadores en conseguirlo han sido Aaron Rai (-14), Richard Mansell (-13) y Alex Noren (-13). Especial mérito ha tenido Richard Mansell que venía desde muy atrás y ha igualado el récord del campo para colarse en el tercer Open de su carrera. Aaron Rai, 63 golpes este domingo y Noren, 65 golpes, también han firmado una gran última jornada para superar a Antoine Rozner, Cam Davis y Erik Van Rooyen que son los tres jugadores que el sábado a estas horas tenían el billete en el bolsillo.
El español Alejandro del Rey (-12) ha firmado una gran jornada dominical y durante un buen tramo del día soñó con dar la campanada y colarse en el Open. Finalmente, una tarjeta de 65 golpes le ha metido en el top 15 del torneo. El otro español en liza, Jorge Campillo, ha terminado en el puesto 26 tras una tarjeta final de 67 golpes.



