
Esta semana se disputa el Sony Open in Hawaii, torneo que hace sólo un año ganara Grayson Murray tras batir en un desempate a Keegan Bradley y Byeong Hun An. Sirva por tanto también la efeméride como homenaje al jugador estadounidense, tristemente desaparecido unos meses después de este triunfo.
Como no podía ser de otra manera todos los focos van a apuntar a Hideki Matsuyama, cuya victoria de hace unos días en Kapalua en el The Sentry no le ha hecho cambiar de planes: juega esta semana en el Waialae Country Club de Honolulu, como tenía previsto, y va a tratar de hacer el doblete hawaiano, como en su día hicieron Ernie Els y Justin Thomas.
La primera pregunta que hay que hacerse, casi a modo de guasa, es si Hideki jugará en los greenes del mítico Waialae con el mismo putter que la semana pasada. Lo normal es pensar que así será, mal no le ha ido, pero es mejor no poner la mano en el fuego por ello, porque el japonés es una caja de sorpresas en este sentido.
Y de un Matsuyama, Hideki, el mejor jugador nipón de la historia, nos vamos a otro, Mao Matsuyama, que aspira a seguir sus pasos. Mao es un jovencísimo amateur japonés que debuta esta semana en el PGA Tour gracias a una invitación del espónsor. Apenas tiene 16 años y su mejor puesto en el ranking mundial amateur ha sido el 158 (ahora es el 194), pero ya ha hecho el ruido suficiente para llamar la atención: el pasado mes de junio se convertía en el jugador más joven de la historia en ganar el Japan Amateur Championship, con 15 años y 344 días, superando con suficiencia el anterior récord de precocidad en poder de Takumi Kanaya, que lo había ganado en su día (año 2015) con 17 años y 51 días. Una semana antes, además, había ganado la competición individual en la Toyota Junior World Cup.
Semejante irrupción en el golf nipón le procuró en 2024 algunas invitaciones en torneo profesionales del Japan Tour, donde por ejemplo disputó hace mes y medio el prestigioso Dunlop Phoenix Tournament, en el que pasó el corte (acabó en el puesto 58º) y coincidió también Hideki, que terminaría en segunda posición.
No ha hecho más que aparecer y le queda todo el camino por delante. Hideki, por ejemplo, llegó a ser Número Uno del mundo en el ranking amateur con veinte años. Y también jugó como aficionado y sólo con 18 años el Masters de Augusta, finalizando en la 27ª posición… Eso sí que son palabras mayores. Hideki es el rey sol en oriente y Mao, en todo caso, no deja de ser un reflejo más de la incipiente evolución al alza del golf japonés masculino en los últimos años. A ver qué página para la historia es capaz de escribir esta semana en Honolulu, aunque el simple hecho de pasar a su edad el corte en un torneo del PGA Tour ya sería algo así como una proeza…


