– Es pública y notoria la mala temporada que, hasta la fecha, lleva Matt Fitzpatrick. Ayer, sin embargo, se daba el alivio de cerrar la que con toda seguridad ha sido su mejor ronda del año con un registro de 66 golpes. No tanto por los números en sí mismos, que también, como por las buenas sensaciones.
El inglés no es de los que hablan largo y corrido, no es amigo de las peroratas, pero tampoco se muerde la lengua cuando quiere decir algo. Por ejemplo, ha calificado su juego hasta la fecha en la presente temporada como de “basura, así de simple”. Y ampliaba: “de hecho ha sido el peor nivel de juego que he tenido nunca. He jugado mal desde el pasado mes de junio y luego en pretemporada trabajamos bien, hicimos las cosas que nos habíamos propuesto, pero no se ha traducido en el campo”. Cuando desciende al detalle el inglés cree que está pegándole bien al driver y son los hierros los que no terminan de carburar, lo que termina afectando también al juego corto y al putter.
No es por tanto una sorpresa que ni siquiera considera ahora mismo la opción de meterse en el equipo europeo de la Ryder. “Estoy muy lejos de eso. No me interesa eso por ahora. No entra en mis planes. El plan es volver a jugar bien primero y, obviamente… creo que todos dirían lo mismo: si juegas bien, eso se acomoda solo y ahí sí empieza a estar en la cabeza de todos algo como la Ryder. Pero estoy muy lejos de eso ahora, así que ni se me pasa por la cabeza en este momento”.
– Hay un detalle al que no se le suele dar importancia cuando alguien firma una tarjeta de 61 golpes, como hacía ayer Justin Thomas: encontrarse muchas veces en los segundos disparos con distancias que cuadren con tus números. Una circunstancia que depende básicamente del azar, cuando se trata de ajustarse casi al centímetro, que es lo que hacen estos jugadores de máximo nivel. Y el de Kentucky lo reconocía con honestidad: “sentí que fue uno de esos días en los que siempre tenía buenos números con los hierros. Tuve muchos golpes de wedge a distancia completa, y aunque a veces hay que ser un poco conservador en este campo, hoy los banderines, los ángulos, todo se prestaba para ser un poco más agresivo. Y me fui soltando con eso”, señalaba.
– Cuando todos lo repiten cada vez que tienen la mínima oportunidad, desde luego tiene que ser por algo. Hilton Head es el mejor destino del año para la mayoría de los jugadores del PGA Tour. El campo, Harbour Town, la comida y el buen trato allá donde vayas en la isla no faltan en la ecuación que todos describen. ¿Qué más hace falta? Más allá del golf profesional, Hilton Head island es sin duda un paraíso para el aficionado de golf: en una isla de no más de 19 kilómetros de larga y siete de ancho hay más de veinte campos de golf.
– El viento va a soplar hoy viernes un poco más, sobre todo a partir del mediodía, con rachas que pueden alcanzar los treinta kilómetros por hora. Esto va a ser otra cosa en Harbour Town. El líder, Thomas, sale a jugar a las 13,40, hora local, justo por detrás de Scottie Scheffler. Será un buen reto para ellos. Ya lo explicaba ayer Russell Henley, que marcha empatado con Scheffler en la segunda posición con un acumulado de -7 después de la primera jornada, y que hoy también sale a jugar pasadas la una de la tarde: «Harbour Town es jugable si conoces el campo de golf y pegas buenos tiros. Pero hay momentos en los que el viento sopla mucho aquí y no siento que sea jugable en absoluto. Se vuelve muy difícil y complicado. El viento tiene que estar calmado para que este lugar sea jugable, sin duda.»



