Un par en el primer hoyo de desempate fue suficiente para que Rory McIlroy y Shane Lowry se llevaran el triunfo en el Zurich Classic of New Orleans, torneo por parejas del PGA Tour que se ha celebrado en el recorrido TPC Louisiana.
Los irlandeses derrotaron a los héroes del día, Martin Trainer y Chad Ramey, autores de una antológica vuelta de 63 golpes en foursome, igualando el mejor registro de la historia en este torneo en ese formato. Salieron a jugar mucho antes y tuvieron que esperar hasta el final para saber si el fantástico -25 que habían puesto en la casa club sería o no suficiente.
Estuvo a punto de serlo. El viento picaba en Avondale, Louisiana, y los bogeys fueron cayendo en los últimos hoyos. McIlroy y Lowry (vuelta de 68 golpes el domingo) libraron una gran batalla, un intercambio de golpes del que salieron vencedores, aunque pasaron mucho minutos tendidos en la lona. Fue Rory quien mejor sostuvo a la pareja. Embocó un putt clave en el 16 de unos cuatro metros, firmó un approach galáctico en el 18 y repitió con una gran sacada de búnker en el único hoyo de playoff.
Lowry supo acompañarle bien, metió algunos putts importantes como el del 11, para birdie, pero fue generalmente a rebufo de Rory, que levanta el trofeo en su primera presencia en el torneo. Una presencia que se empezó a hablar minutos después de acabar la Ryder Cup, en plena celebración, y que terminó de cerrarse en Navidades. «Rory me dio el mejor regalo de Papá Noel posible», dijo Shane.
McIlroy y Lowry llevaron siempre la iniciativa en el hoyo de desempate. Rory pegó una gran salida y Ramey falló por mucho el segundo tiro a green. Trainer tampoco firmó un buen approach, mientras que Lowry abría la puerta con un segundo golpe que tampoco fue nada del otro jueves y acabó en el búnker. Rory realizó una muy buena sacada de búnker y la dejó a unos dos metros y medio para birdie. Estaba en mano de Lowry. Los americanos se habían dejado un putt de par de metro y medio.
Pero Lowry falló y juró en arameo. Todo apuntaba a un nuevo hoyo de desempate, pero Trainer falló el putt. Metió la mano de manera descarada y triunfo para los irlandeses, recordando quién manda en estos momentos en la Ryder Cup. Bienvenido sea ese trébol de la suerte que llevaban pintado en su bola los fieles seguidores de San Patricio.
Es la victoria número 26 de McIlroy en el PGA Tour y la cuarta de Lowry. Ni que decir tiene que a Ramey y Trainer les habría resuelto la vida los dos próximos años, mientras que a los europeos apenas les cambia mucho, más allá del prestigio y la gloria de la victoria. Pero así es el deporte y no entiende de sentimentalismos.
Por otro lado, Jorge Campillo y Vincent Norrman (-13) no pudieron aprovechar la última ronda para recuperar posiciones. Más bien al contrario. Tuvieron un final abrupto de vuelta, con un doble bogey y un bogey en el 16 y 17, firmaron 74 golpes (+2) y terminaron en el penúltimo puesto entre las parejas que superaron el corte. Sumarán puntos de la FedEx Cup, pero es inevitable tener la sensación de que se les ha escapado una buena oportunidad de dar un buen estirón en el ranking americano.
Resultados finales del Zurich Classic of New Orleans



