Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Rory está mejor preparado que nunca para el Grand Slam
Ras de hierba de la jornada final del THE PLAYERS Championship

Rory está mejor preparado que nunca para el Grand Slam

Compartir
Rory McIlroy.© Golffile | Thos Caffrey
Rory McIlroy.© Golffile | Thos Caffrey

– J. J. Spaun no tiene nada que reprocharse, aunque seguramente sí que podrá sacar alguna lección de su derrota en el play off del THE PLAYERS. No será el primer ni el último jugador que juega tan mal un desempate. Y para tirar ese penalti hay que hacer antes muchas cosas bien. Nada que objetar, por tanto.

Además, todo el mundo vio que su disparo con el hierro 8 en el hoyo 17 fue bueno. Estaba bien pegado. Lo ha dicho él y también Rory. La adrenalina, una racha traicionera, más apagada, de ese viento que soplaba en contra con cierta intensidad… Ahí no hay lección que apuntar.

Lo del 18 ya fue más que nada una lenta agonía. La lección, si acaso, debiera sacarla de todo lo acontecido en el 16, primer hoyo de desempate, el mítico par 5 del Stadium course donde sacaba adelante el par después de pegar cuatro golpes seguidos más bien discretos, por no decir malos.

Cuando se gana, como es el caso de McIlroy, es más complicado llevarse a casa lecciones que aprender. Cada cual, no obstante, tiene que trabajar duro en su batalla. Quizá la de Spaun sea llegar mejor preparado mentalmente al próximo desempate que dispute. En cuanto a Rory…

Antes o después, hablar de Rory significa terminar hablando del Masters, sobre todo cuando la gran cita asoma ya en el horizonte. Habrá que ver qué lecciones ha aprendido o todavía tiene que aplicar este formidable golfista sobre cómo afrontar el primer Grande de la temporada, donde le aguardan toneladas de expectativas cada año, desde que se convirtiera en el único Grande que le queda por ganar para completar el exclusivo Grand Slam. Ya saben, hasta hoy sólo hay cinco miembros en tan exclusivo club: Nicklaus, Woods, Sarazen, Hogan y Player.

A Rory ya casi le entra la risa floja cuando se le pregunta cómo y de qué manera va a preparar el Masters. Sabe de alguna manera que la clave no está en lo que haga o deje de hacer en los días previos al torneo, en las semanas previas. No se trata de si juega mucho o poco el Augusta National antes de la competición, tampoco de si compite la semana antes o no lo hace… Lo real y cierto es que el gran campeón norirlandés ya lleva trabajando en ello, en el Masters, desde hace muchos meses. Pero no sólo en el Masters. Al respecto, son reveladoras estas palabras del jugador después de ganar hoy en el TPC Sawgrass:

“Sinceramente, siento que revertí las cosas: el Abierto de Estados Unidos fue difícil. El Abierto de Irlanda fue difícil. Hice bogey en el 15 y el 17 de camino. Fue difícil perder en casa. Pero creo que la cosa empezó a cambiar la semana siguiente en Wentworth. Billy Horschel me ganó en un desempate en Wentworth, pero por cómo jugué en la recta final, así es como quiero jugar. Así es como quiero jugar en la recta final. Perdí cuando Billy embocó ese putt de eagle en el 18, en el desempate. Pero creo que ese fue el punto de inflexión, y luego trabajé en mi swing después de Wentworth, en octubre, y luego participé en los dos torneos de Oriente Medio a finales de año y pude ganar. Siento que ese período, como octubre y noviembre, fue bastante importante, y pude mejorar mi swing y probarlo prácticamente inmediatamente después en un par de torneos, y creo que eso obviamente se ha trasladado a este año. Sí, no siento que esté cometiendo esos errores en los momentos críticos como antes. Creo que gran parte de eso fue simplemente aprender de esos errores. Es una carrera larga. Hay que tener muchísima paciencia. Sí, diría que algunas de esas derrotas me han ayudado a aprender qué hacer cuando vuelva a estar en esas posiciones”.

– ¿Será suficiente este ‘enésimo’ aprendizaje para al fin reventar el dique en el Augusta National? Aquel trabajo técnico de octubre y noviembre ha ido acompañado de una reprogramación que el propio jugador nos ha ido contando y que va mucho más allá de un cambio de bola que le ha ayudado a jugar mucho mejor en condiciones ventosas. Tiene que ver con la estrategia en el campo y, en definitiva, con el hecho de tomar mejores decisiones cuando compite.

Pongámonos estupendos: hoy, en el 16, ha jugado el segundo disparo que hubiera jugado Tiger, con su rival en el bunker, apuntando unos cuantos metros a la izquierda de la bandera. Ese era el tiro. Otras versiones pasadas de Rory hubieran desde luego ajustado mucho más, buscando obligatoriamente el eagle y metiendo el agua en la ecuación. La diferencia entre el mejor Tiger y el mejor Rory es que el primero, además, habría embocado ese putt de nueve metros de eagle…

Después, claro, hay que llegar a Augusta y ganar. Algo nos dice que esta vez llega mejor preparado que nunca. Quien quiera batirlo en el Masters va a tener que hacerlo muy bien. Y si no es así, siempre le quedará al genio de Holywood la edición del próximo año: si algo ha quedado claro desde aquel funesto final suyo en el US Open de 2024 es que a Rory ya no lo tumba ninguna frustración en un campo de golf. Este tipo no va a parar hasta subirse al podio junto Jack y Tiger.

Resultados finales del THE PLAYERS Championship