Patrick Cantlay (-7) es el primer líder del Genesis Invitational después de la primera jornada. Nadie ha sido capaz de alcanzar el resultado que puso por la mañana. Primero porque la tarde fue más complicada, hubo un tramo en el que sopló más el viento y los greenes se fueron poniendo diabólicos: más firmes, más rápidos y más impredecibles por el crecimiento irregular de la poa. Y segundo porque el único que realmente tuvo opciones de darle caza, Scottie Scheffler (-3), no deja de ir haciendo obsequios al personal.
El Número Uno del mundo volvió a dar una exhibición de tee a green. Sólo falló dos calles. De vértigo. Sin embargo, se dejó el liderato en los greenes. Las cuentas salen hasta con los dedos. Está a cuatro golpes de Cantlay, exactamente el número putts que se le escaparon de metro y medio hacia abajo. No se pierdan la retahíla: uno de 60 centímetros de par en el 4, otro de metro y medio en el 9, uno más de metro y medio en el 11, éstos dos últimos para birdie, y uno final en el 16 de 90 centímetros para par. De locos.
Es cierto que metió también uno bueno de birdie de dos metros en el 17 y otro más de algo más de dos metros para par en el 15. Sólo faltaba. Pero no es menos cierto que, además de los cuatro milikis (argot del golfista español), tuvo otras buenas opciones de menos de tres metros que no entraron, caso del 8, del 9 y del 16, donde tripateó desde 2,75 metros. Al margen del eagle del 1, que logró embocando desde fuera, el putt más largo que embocó fue de birdie en el 6 desde algo menos de cuatro metros. Demasiada ventaja a sus rivales.
Scheffler está trabajando duro con Phil Kenyon para intentar ordenar su juego en los greenes. Como lo acabe consiguiendo, que se vayan agarrando todos los demás porque su dominio puede llegar a ser apabullante. Desde luego, la semana que consiga juntar todo no habrá quien le pille la matrícula. Sólo Luke List (-6) ha metido este jueves casi 70 metros de putt. Tú le das un día así a Scheffler y ojito con la ronda de 56 golpes.
Hablando de la tarde, hay que escribir con letras de oro el nombre de Jason Day (-6), aunque el australiano ha jugado casi una hora antes que Scheffler o McIlroy, por ejemplo. En cualquier caso, es una gran vuelta y una nueva demostración de que este hombre está de vuelta.
En cuanto a McIlroy, marchaba exactamente igual que Scheffler después de once hoyos, con un parcial de -3. Estaba mirando a los ojos al liderato. Un zarpazo final y se metía arriba. Sin embargo, el tiro ha salido por la culata y al vuelta ha saltado por los aires: bogey en el 12, doble bogey en el 15 y triple bogey sangrante en el 16 con un tripateo incluido. En un visto y no visto pasó de tres bajo par a tres sobre par. También han sufrido en el turno de tarde Max Homa (+3) o Matthew Fitzpatrick (+4).
Cantlay tiene un golpe de ventaja sobre Cam Davis, Luke List y Jason Day y a dos se han situado Tom Hoge, Jordan Spieth y Will Zalatoris, una de las grandes noticias de este jueves. El tres bajo par es top 10, y eso que las condiciones han sido realmente muy buenas, casi inmejorables, especialmente por la mañana. Sí, señores, larga vida a Riviera.



