Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Scheffler se pone el traje de bombero para ganar la FedEx Cup
El Número Uno del mundo redondea un año de ensueño con la victoria en el Tour Championship

Scheffler se pone el traje de bombero para ganar la FedEx Cup

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Scottie Scheffler, durante la ronda final del Tour Championship.
Scottie Scheffler, durante la ronda final del Tour Championship. (Photo by Kevin C. Cox/Getty Images)

Da igual cómo te llames o los golpes de diferencia que tengas a tu favor. Da igual que seas el Número Uno del mundo. Poco o nada importa que empieces con birdie en el hoyo 2. De nada sirve que tu máximo rival empiece con bogey. Todo esto da lo mismo. El golf siempre se las arregla para hacerte la puñeta. Antes o después, aparecerá el incendio y de tus habilidades para apagarlo dependerá que acabes abrasado y consumido en tus cenizas o fresco como una lechuga y sin un pelo fuera de sitio.

Nunca sabes de dónde puede venir el incendio, pero siempre aparece. A Scottie Scheffler le ha llegado de la manera más inesperada en la última ronda del Tour Championship, la gran final de la FedEx Cup. El acelerante ha sido uno de esos golpes que dan la vuelta al mundo, que salen en más resúmenes que un albatros o un hoyo en uno. Scheffler ha pegado un shank. Oh, my god. Pues sí, lo ha hecho. Como todo hijo de vecino. Ha sido en el hoyo 8, desde el búnker, después de intentar cazar de uno el green de este par 4. La cara de Scottie era de pura perplejidad. La hojarasca ya estaba prendida.

Tratando de averiguar por dónde le había venido el error y lógicamente inquieto por lo que pudiera pasar a partir de ahí, el tercer golpe de Scheffler fue muy malo. Un approach que no tenía gran cosa se quedaba unos cinco metros corto de bandera. El putt de par, claro, no entraba. Un bogey que se unía al que había cometido en el 7 tras errar un putt corto. Total, que el fuego de la hojarasca había pasado ya a algunos árboles. Peligraba el bosque. Los cinco golpes con los que empezó el día o los siete con los que se puso después del hoyo 2 eran ya poco más que un vago recuerdo.

Scheffler ha dejado muy claro este domingo en el East Lake que no es de los que se abrasa en el fuego. Rápidamente, tras el bogey del 8, pifia incluida, ha sacado del armario el traje de bombero y se ha puesto manos a la obra. No, él no se abrasa. El incendio ha quedado en conato con un tirazo en el hoyo 9, par 3, a un metro del hoyo. Birdie. Poco después, apenas quedaban ciertas brasas humeantes tras otro tirazo marca de la casa en el 10, a menos de un metro de la bandera. Birdie. Por si quedaba alguna duda, lo terminaba de apagar con otro birdie más en el 11, esta vez embocando un buen putt de algo más cuatro metros. Finalmente, lo declaró extinguido en el hoyo 14, par 5, con un eagle soberbio, metiendo un putt de algo menos de cinco metros. Mangueras Scheffler a su servicio. 24 horas.

Con ese eagle, Scheffler alcanzó el brutal registro de -30, el resultado ganador. Sí, cierto, comenzó con -10 la semana, pero hay que hacer los otros -20 a birdie limpio. Imperial. Victoria. Pocas veces la FedEx Cup ha repartido más justicia que este año. Debía ser de Scheffler y Scottie se empeñó en que así fuera. Porque nadie se lo ha regalado. Collin Morikawa (-26) se ha dejado el alma para asaltar el fortín del golfista residente en Dallas. Ha hecho -22 en los cuatro días. En tercera posición acabó Sahith Theegala (-24), con un parcial de -21 en la semana.

Scheffler termina la temporada con ocho victorias, el Masters, seis triunfos en el PGA Tour y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Sus ganancias totales en 2024 superan los 62 millones de dólares. Simplemente de locos.

Resultados finales del Tour Championship 2024