
– El AT&T Pebble Beach ha empezado potente. El tiempo es frío, como siempre por estas fechas en esta zona de California, pero la clasificación está caliente. Un top 20 con Rory McIlroy, Scottie Scheffler, Justin Thomas, Viktor Hovland, Justin Rose, Tony Finau, Sahith Theegala, Rasmus Hojgaard o Sepp Straka no es moco de pavo.
– El líder es Russell Henley (-8). No será el jugador más mediático o carismático del PGA Tour, pero hace tiempo que dio un paso adelante en su carrera y hay que tomárselo muy en serio. Tanto como que si un buen día gana un Grande no deberíamos llevarnos las manos a la cabeza. Avisados están. No falla un corte desde el THE PLAYERS del año pasado, luego vamos camino de un año. En este tiempo ha jugado 15 torneos y, aunque no ha ganado, ha firmado seis top 10. Ha hecho 64 golpes en Spyglass Hill y es primero en solitario.
– Rory McIlroy (-6) ha empezado como una moto, también en Spyglass Las condiciones de juego, por cierto, ha sido muy buenas. Ha hecho frío, pero el viento apenas ha hecho acto de presencia y la humedad ha ayudado para que los greenes no estén tan duros. Rory ha hecho hoyo en uno en el 15 de Spyglass. Es el segundo de su carrera en el PGA Tour. No se puede decir que sea un especialista. Ha jugado 910 rondas de golf en el circuito americano. En cualquier caso, se ha colocado arriba y ha presentado su candidatura al título. Como casi siempre. Ha terminado su ronda con un birdie de manual en el hoyo 9 de Spyglass.
– Scottie Scheffler (-5) ya está bien colocado, como le gusta, yendo de menos a más en los torneos. Cogiendo temperatura. Era su primera ronda de competición en 2025, desde que tuvo el accidente en la mano cocinando raviolis. Hay que decir que ha tardado tres hoyos en hacer la digestión. Ha empezado con bogey en el 10 de Spyglass, jugando muy mal el hoyo, fallando la calle, tirando el segundo golpe al búnker y sin hacer la recuperación. Ha fallado también la calle del 11 y ha sacado el par y en el 12, par 3, ha fallado el green. Otro par. A partir de ahí, el reloj Scheffler de nuevo en acción. Parcial de seis menos hasta el final, metiendo algunos buenos putts, pero dejándose dos o tres oportunidades muy claras por el camino. A partir de su cuarto hoyo ha cazado todos los greenes. Es decir, ha pateado cada vez para birdie. Ya está ahí. Y todos los saben.
– Viktor Hovland (-7) reiteró en la previa en Pebble Beach lo mismo que dijo en Dubai. Que no está jugando bien y que le está costando recuperar su nivel. En Pebble Beach no lo ha parecido. Vuelta de 65 golpes, a uno del líder. Cuesta verlo con la continuidad necesaria para ganar el torneo, pero el noruego ya ha demostrado que en un año malo como 2024 estuvo a punto de ganar el PGA. Como para fiarse.
– Hablando Europa y Ryder Cup. Mensajes serios de algunos jugadores. Declaración de intenciones. Cierto que sólo es la primera jornada, pero estamos en un evento designado, con los mejores del mundo, y las cosas que se hacen en este tipo de torneos cuentan más. Ahí están Justin Rose (-7), Sepp Straka (-7) y Rasmus Hojgaard (-7). Tres que quieren a estar en Bethpage como sea. Lo de Rose es una excelente noticia para Luke Donald. Nadie le tiene que explicar lo valioso que sería un jugador como Rose en la próxima Ryder. Y si está será porque esté jugando bien. No se puede pedir mucho más.
– Otros jugadores a los que seguir la pista esta semana: Justin Thomas (-6), que no deja de emitir buenas señales o Patrick Cantlay (-6), al que se le sigue esperando en esta travesía por el desierto en la que lleva embarcado mucho tiempo.
– Shane Lowry (-6) consiguió un hoyo en uno que le ayudó mucho a estar arriba en la clasificación. Lo hizo en un hoyo icónico, el 7 de Pebble Beach, y lo celebró como hay que celebrar los hoyos en uno. Por cierto, vaya tino tiene el irlandés para hacer hoyos en uno. Ha hecho tres en el PGA Tour. Al de hoy en Pebble Beach se le une otro en el 16 de Augusta y uno más en el 17 de Sawgrass. Si se hace, se hace bien.
– En la parte negativa, destacan los malos inicios de Ludvig Aberg (+5), que cierra la clasificación después de su mal final en el Farmers, donde lideró tras la primera jornada, Wyndham Clark (+2), campeón defensor, Adam Scott (+2), Cameron Young (+1) o Matthew Fitzpatrick (+1).
– Por cierto, el ritmo de juego no fue horrible. Cinco horas para los últimos partidos jugando dos profesionales y dos amateurs no es una locura. Sí, tenemos el síndrome de Estocolmo con el PGA Tour. Ya casi cualquier cosa nos parece bien, pero no es suficiente. Hay que tener en cuenta que sólo hay 80 jugadores y que realmente juegan 40 en Spyglass y 40 en Pebble Beach. Esto ayuda al ritmo de juego.
– No ha sido el mejor inicio de torneo para Pau Gasol. El español, formando equipo con JT Poston, hizo -5, lejos del liderato situado en -13. Poston hizo tres menos y Gasol aportó dos baj par.


