– Rory McIlroy nunca ha dejado de estar en los últimos quince años sentado en la sala del Estado Mayor del golf mundial. Además de ser el quinto jugador con más semanas como Número Uno el mundo, por detrás de Tiger Woods, Greg Norman, Dustin Johnson y Scottie Scheffler, que recientemente le ha superado, el norirlandés atesora cientos y cientos de semanas en el top 3 mundial, en el top 5 y en el top 10. Desde que asaltara por primera vez el top ten, a finales del año 2009, apenas se ha salido un par de semanas para descender al Número 12…
– Se ha encontrado en su carrera con un excelso Tiger, el mejor Mickelson, un gran Ernie Els, con un demoledor Dustin Johnson, con la determinación de Koepka en los majors, hizo frente a los vendavales Day o Spieth, a la irrupción poderosa de Jon Rahm y a los certeros picotazos de Morikawa, DeChambeau o Schauffele… En los últimos tiempos, además, se ha levantado un muro ante él cuya altura y grosor no se conocían desde los tiempos de Woods. Scottie Scheffler, por supuesto. Y Rory decidió que alguna lección podría (y tendría) que aprender de este campeón implacable, tal y como él mismo lo describió en su día.
– “Sólo estoy tratando de seguir un poco su ejemplo. Admiro a Scottie por muchos motivos. Cuando alguien tiene un año como el suyo en 2024, e incluso en 2023, empiezas a prestar atención a lo que está haciendo y qué ha hecho que se diferencie tanto de los demás”, decía ayer el flamante ganador en Pebble Beach. En efecto, lleva tiempo anotando qué cosas de Scheffler podría él incorporar a su juego y sus rutinas. Y ha llegado a dos conclusiones…
– La primera tiene que ver con la manera de pensar en el campo. Rory quiere transformarse en un jugador, digámoslo así, más aburrido. “Ser más conservador a veces en la elección de palo desde el tee y también elegir objetivos más conservadores. Tener esa disciplina. Admiro la disciplina de Scheffler en el campo”.
– La segunda tiene que ver con la mejora en el juego corto. Sencillamente hacerlo más consistente. Aunque Rory, en líneas generales, entiende que su mayor desafío a la hora de mejorar tiene que ver con el aspecto mental. “Estar preparado para manejar lo que se presente en el campo de golf, el campo que sea, las condiciones que sean. Creo que ahora estoy mejor preparado en ese sentido”.
– Rory le lanzaba ayer a Harry Diamond, su caddie y amigo, un mensaje muy concreto, caminando por la calle del 18 de Pebble Beach, con la victoria ya en el bolsillo: “Start as you mean to go on”. Que viene a ser algo así como “arrancar de la manera que quieres que las cosas vayan”. Se refería, por supuesto, a comenzar el año ganando, que es lo que quieres que siga sucediendo a lo largo del año, de la temporada. “En este punto de mi carrera lo que de verdad quiero es ganar torneos de golf de manera constante”, puntualiza el de Holywood. ¿Es un desafío por el trono mundial a quien precisamente ha hecho eso en los últimos años, Scheffler? De entrada, no lo reconoce abiertamente, pero la conclusión sale sola: “si sucede que me acerco al Número Uno, genial, pero esto se trata simplemente de intentar sacar lo mejor de mí. Eso es realmente. Sé que si puedo jugar de acuerdo con mis capacidades y hacer lo que hice hoy un poco más, la clasificación mundial o las victorias o lo que sea realmente se ocuparán solos. Scottie es y ha sido el mejor jugador en nuestro juego durante los últimos años. Siento que he estado cerca, pero no del todo allí. Pero eso es motivador, es motivador para tratar de sacar lo mejor de mí y, sí, tratar de convertirme en el mejor jugador del mundo nuevamente”. Vamos, que no se trata de eso, pero finalmente sí se trata de eso. Como debe ser.
– Se le preguntaba a Shane Lowry, segundo en solitario por detrás de Rory este domingo, por esa nueva línea del juego, más conservadora, que Rory quiera adoptar… Y Lowry casi se sorprendía. “No creo que haga eso, hoy ha pegado con un hierro 6 desde el bunker en el hoyo 6… Me acerqué a Sepp (Straka, el tercer componente del partido estelar) y le dije: mira el golpe que está tratando de pegar…”. Al final, lo que ocurre, es que Rory McIlroy, por muy conservador que quiera ser, seguirá pegando golpes que para él son casi rutinarios y no tanto para el resto de los mortales.
– Y a todo esto, ¿cómo le ha ido a Scheffler en su regreso a la competición, tras el accidente doméstico que retrasó su puesta en marcha en 2025? Bueno, pues terminaba firmando un 67 para llegar hasta la novena posición. Quizá pueda parecer poca cosa, tratándose del Número Uno. Pero está la otra manera de verlo, que seguramente sea la más acertada: en sus semanas menos brillantes todavía le llega para terminar dentro del top ten.
– Pero terminemos con una última reflexión sobre Rory, la que hacía ayer Lucas Glover. “Creo que Rory está mejorando según va cumpliendo años, algo que no pueden decir muchos. Creo que ahora es todavía mejor jugador de golf que hace unos años. Bravo por él, sé lo duro que trabaja porque le veo, vivimos cerca”.



