Inicio Grandes Circuitos PGA Tour Kapalua, prueba de fuego para el ‘nuevo’ putt de Scheffler
La historia del torneo nos deja conclusiones interesantes sobre la importancia de patear bien

Kapalua, prueba de fuego para el ‘nuevo’ putt de Scheffler

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Scottie Scheffler
Scottie Scheffler, con el nuevo putter de la marca Olson que estrenó en Bahamas.

Uno de uno. Scottie Scheffler ha disputado un solo torneo con su nuevo putter Olson, una marca semidesconocida, y lo ha ganado. Fue el Hero World Challenge de Bahamas el pasado diciembre, hace un mes. Desde luego, como banco de pruebas resultó excepcional, aunque los números tampoco fueron impresionantes. No en vano, acabó sexto de veinte en la estadística de putt en el torneo Tiger Woods.

La realidad es que Albany, el campo de Bahamas, es un diseño pensado especialmente para los segundos tiros, la especialidad de la casa, y fue de nuevo su juego largo lo que le sostuvo e impulsó durante la semana. Sin embargo, en apenas tres días le viene una prueba de fuego para calibrar mejor su evolución, no sólo con la nueva herramienta, que casi es lo de menos, sino con el trabajo que viene haciendo desde poco antes de la Ryder Cup con Phil Kenyon, uno de los principales gurús del golf en los greenes.

La prueba de fuego se llama Kapalua Resort, el par 73 donde se disputa desde 1999 el primer torneo del año en el PGA Tour. Históricamente, las cinco estadísticas principales que hay que dominar para ganar el The Sentry son el promedio de birdies, donde Scheffler acabó entre los cinco primeros el año pasado, los tiros a green, donde fue de largo el mejor en 2023, la proximidad a bandera desde 50-125 yardas, parcela en la que acabó quinto, la media de golpes en los pares 5, donde fue cuarto y el strokes gained con el putter, donde acabó el 162º.

Los números dejan muy claro que hay que patear muy bien en los greenes de bermuda de Hawái para ganar el torneo. No es necesario ser el mejor si lo compensas con otras parcelas, pero desde luego hay que estar entre los mejores. La razón de esta exigencia está precisamente en sus greenes. Son gigantes. Los más grandes del año en el PGA Tour, con una media de casi 150 metros cuadrados por green. Sí, hay que ser precisos con el segundo tiro, pero inevitablemente, antes o después, te estás dejando putts largos que hay que saber resolver. Es uno de los campos con peor media de greenes a un putt del año.

Hay una estadística particularmente demoledora. Los cuatro últimos ganadores del Sentry (Rahm, Smith, English y Reed) fueron los mejores pateadores esa semana. Lo mejor que ha hecho Scheffler en todo 2023 en la estadística de putt en un torneo ha sido quedar el decimotercero en Phoenix. En Hawái, en las dos ediciones que ha jugado, ha sido séptimo y decimotercero, acabando en la estadística de putt en los puestos duodécimo y decimocuarto.

Si hay alguien que ha demostrado que puede ganar torneos de golf pateando ‘casi’ como un amateur, ése es Scheffler. Sin embargo, el desafío en Kapalua se eleva al cubo por las características y fisonomía del campo y especialmente de sus greenes. Si Scottie quiere ganar sin inventarse una nueva vía hawaiana, tendrá que patear mejor que nunca y ahí podremos comprobar la auténtica evolución de su trabajo con Phil Kenyon y su nuevo putter Olson. Será interesante.

Por cierto, en dos de las cinco estadísticas claves para ganar en el Sentry, el mejor en 2023 en el PGA Tour fue Ludvig Aberg (más birdies por ronda y media en pares 5). Sí, el sueco.