Tiger Woods ya está en el THE PLAYERS Championship. El norteamericano ha sido el primero en llegar a TPC de Sawgrass esta mañana. Ni siquiera había salido el sol del todo cuando ya se le ha visto en el campo de prácticas pegando algunas bolas. Poco después llegaba Jason Day.
Tiger ha jugado nueve hoyos y ha atendido a los medios de comunicación. Ha sido su primera comparecencia ante los periodistas desde el Masters de Augusta y sus primeras palabras desde que el pasado domingo anunciaran su ruptura Lindsey Vonn y él a través de las redes sociales. El final de su relación (ha durado tres años) coincidió en tiempo con el noveno aniversario de la muerte de su padre (3 de mayo de 2006). «Obviamente me ha afectado. Es duro, no hay duda. No voy a mentir, es muy duro, y encima ha ocurrido en una época del año muy complicada para mí. Estos tres últimos días han sido muy malos. No he dormido desde el domingo. Ha sido brutal. Siempre son días difíciles para mí, pero peor aún con lo que ocurrió el domingo», señaló.
En el aspecto deportivo, había interés primero por saber cómo se encuentra su muñeca derecha, lastimada en la última ronda del Masters tras pegar con el palo contra la raíz de un árbol. Tiger confirmó que se encuentra en perfecto estado e insistió en que se colocó él mismo el hueso de la mano, pero no como una heroicidad, sino como un acto reflejo. «No sé cómo lo hice, pero lo hice. Moví la muñeca y de repente sentí como que algo hacía clac, igual que cuando te cruje el cuello o la espalda y te sientes mejor. De repente, el hueso estaba pegado. Estuve una semana entera sin hacer nada después del Masters, sin levantar peso con la mano derecha y recibiendo tratamiento de ultrasonido, anti inflamatorios y hielo. Poco a poco fui recuperando el ritmo normal de trabajo y ahora estoy totalmente recuperado y dispuesto a jugar muchos torneos», señaló. Hay que recordar que ya ha anunciado su calendario más inmediato en el que hay muchos torneos en verano.
En cuanto a su juego, Woods se ha mostrado especialmente optimista, hasta el punto de que está convencido de que puede ganar más de un torneo de aquí a final de temporada. «Hice muchos avances entre Torrey Pines y Augusta. Trabajé muy, muy duro. Todo fue bien hasta el último día en Augusta (acabo 17º). Estoy contento. Creo que estoy en el camino correcto. He mejorado mucho y creo que sólo falta que algo haga click para conseguir una racha de victorias como hace dos años, cuando logré cinco. Puedo volver a tener una racha como esa«, afirma convencido. Del mismo modo, Tiger Woods tuvo bonitas palabras hacia Calvin Peete, el primer afroamericano que ganó en el PGA Tour y que murió la semana pasada: «es uno de los espejos en los que siempre me he mirado. Hay una estadística que quizás no mucha gente conozca. Durante dos años y medio no falló una calle en Muirfield Village, eso son diez vueltas seguidas. Increíble».



