
Más allá del estado físico de Tiger Woods que, sin duda, era el gran aliciente de su comparecencia en la previa del Hero World Challenge, el de Cypress ha dejado reflexiones más que interesantes. Pocos jugadores tienen acceso a las altas esferas como él, no hay puntada sin hilo en su discurso.
El californiano profundizó durante su comparecencia en aspectos relacionados con los futuros cambios en el PGA Tour: «Estamos intentando darle a los aficionados el mejor producto posible. Si logramos eso, los jugadores, que tienen participación en el Tour, también se beneficiarán. Podría ser un gran impulso económico para todos. Hemos hablado con patrocinadores, CMOs, directores de torneos, socios mediáticos… Hemos tomado en cuenta lo que todos quieren ver. Luego nos toca a nosotros intentar encajarlo todo».
Tiger reconoció que parten desde cero: «Empezamos con una hoja en blanco: ¿cómo sería el mejor producto posible? Y empezamos a llenarla con miles de ideas. Habrá algunos ‘huevos rotos’ por el camino, pero creo que al final tendremos un producto mucho mejor para todos. La simplicidad es clave. Tenemos que simplificar la estructura de puntos de la FedExCup para que no solo los jugadores la entiendan, sino también los aficionados. La escasez asusta a mucha gente, pero creo que, si se maneja a cierto nivel, será mejor: generará más atención porque habrá menos tiempo».
En su torneo, este Hero World Challenge, parte como favorito el actual Número Uno del Mundo, Scottie Scheffler, un jugador hacia el que Tiger se deshace en elogios. El texano busca la triple corona consecutiva: «No hay nada que no se pueda admirar de Scottie. Es uno de los tipos más agradables que puedas conocer y lo que está haciendo en el campo es increíble. Su constancia día tras día, su estrategia, cómo analiza el campo desde el green hacia atrás… es asombroso lo pensado que está todo. Me encanta verlo golpear hierros: los efectos que imprime, las trayectorias, el control de distancia y de spin… es muy divertido de ver». Pues en contra de esa corriente que sostiene que el juego del Número Uno del Mundo es aburrido les ha salido un duro oponente. Para Tiger Woods ver a jugar a Scheffler es divertido. Algunos pueden ir tomando nota de la opinión del campeón de 15 Majors.
También ha tenido palabras sobre la Ryder Cup. «Nadie me ha llamado para preguntarme», ha sido su respuesta entre risas cuando le han insistido sobre una posible capitanía en Adare Manor. Ha reconocido que vio casi toda la competición y que ha estado en contacto con jugadores y staff, pero tampoco ha entrada a mayores valoraciones. Continua en el aire su posible rol como capitán. Llegará tarde o temprano, la pregunta es si será en Irlanda.
Woods también se ha referido a las nuevas generaciones que llegan a la élite del golf mundial: «Hay un cambio generacional. El juego se ha vuelto más joven, más fuerte, más rápido y más grande. Antes debías pasar cuatro o cinco años en el Tour para adquirir experiencia y pagar tus deudas antes de ganar. Ese modelo ya no existe. Los chicos salen de la universidad —o incluso antes— preparados para ganar. Creo que YouTube tiene mucho que ver. Antes yo grababa cintas de vídeo y rezaba para que el tracking funcionara. Ahora puedes ver miles de swings en tu móvil».
Para cerrar, el californiano ha dejado también un par de pinceladas sobre proceso de ‘reclutamiento’ universitario de su hijo Charlie: «Es muy diferente ahora: los entrenadores pueden comunicarse constantemente por móvil. Antes recibías una carta y te hacía ilusión. Ahora es otro mundo. Para mí, es divertido formar parte del proceso con Charlie y ver las oportunidades que él mismo se ha ganado».


