
Tiger Woods vuelve a liderar un torneo de golf. Sí, la frase tiene mil matices, pero no negarán que el simple hecho de poder escribirla o leerla no saca una pequeña sonrisa, un no sé qué por ahí dentro.
Los matices, ya saben, es que se trata del PNC Championship, una cita de exhibición, en un campo amable (Ritz Carlton de Florida) y, sobre todo, que no lo ha hecho solo, sino en compañía de su hijo jugando en formato de mejor bola scramble: eligen la mejor salida y desde ahí pegan los dos todos los golpes eligiendo siempre el mejor. El formato más agradecido que existe.
Dichos los matices, recuperamos el inicio, Tiger Woods y su hijo Charlie (-13) son los líderes del PNC Championship después de la primera jornada celebrada este sábado. Han firmado una excelente tarjeta de 59 golpes, con trece birdies sin fallo. Están empatados con Bernhard Langer y su hijo Jason y con Vijay Singh su hijo Qaas. Ya ven qué tres tipos menos competitivos se han juntado ahí arriba, dicho obviamente con la mayor ironía de la que un ser humano sea capaz de manifestar.
A Tiger Woods se le ha visto bien. Desde luego, bastante mejor de la versión pesimista que está divulgando desde el Hero World Challenge de Bahamas. Ha repetido hasta la saciedad que no está competitivo, y seguro que tiene razón. Es posible que no esté competitivo para jugar un torneo a cuatro días, en campos preparados de manera muy exigente. Sí, podemos darle la razón en eso. Sin embargo, para jugar 18 hoyos, andando ojo, está más que bien.
Ha fallado algunos tiros, como un drive que mandaba a la selva y dos o tres tiros a green. La mayoría han sido errores por la izquierda. Es verdad que en un torneo individual esto le habría costado caro. No obstante, también ha pegado muy buenos tiros, ha estado notablemente sólido desde el tee, con prudencia y un swing muy controlado, pero bien e incluso se ha permitido dejar alguna dada con los wedges. El juego corto no se puede apreciar demasiado en este torneo. Y con el putt tampoco ha podido brillar mucho porque Charlie pateaba siempre primero y ha enchufado que ha sido un primor. Sí, Tiger no está competitivo para el máximo nivel, se le ve algo irregular, aunque con muchas más cosas buenas que malas, pero le sobra para estar a la altura en una cita de estas características.
A Charlie se le ha visto muy bien también, aunque irregular. Sigue creciendo, más a lo ancho (por fuerte) que en altura. Ha pegado algunos drives muy buenos, muy largos, con una bola que rueda mucho. No ha dejado ningún hierro dado, pero sí ha cazado bastante greenes. Algo irregular. Eso sí, con el putt se ha mostrado galáctico. Saldrán mañana en el partido estelar. Quién da más.
Los otros protagonistas de esta primera jornada han sido Will McGee, el hijo de Annika Sorenstam. Es el más pequeño del torneo y se lo pasa en grande con su madre. Disfruta como un enano y hoy ha dado una exhibición en los greenes. Además, los Langer y los Singh, cuidado con ellos. Vijay y su hijo ganaron en 2022 y Langer se lo ha llevado en cinco ocasiones con dos hijos diferentes. Huesos duros de roer. Bernhard y Jason ganaron el año pasado. Destacar también esa vuelta de par final de Gary Player y su nieto, metiendo un buen putt de birdie el Caballero Negro en el 18 para no perder contra el campo. Y sacando el puño, claro que sí.


