Gonzalo Fernández Castaño firmó otra buena vuelta en la tercera jornada del Barracuda Championship. El jugador español sumó ocho puntos, con seis birdies y cuatro bogeys, y se ha colocado en el puesto 23º. Es una buena tarjeta, aunque insuficiente para estar arriba por el altísimo ritmo de aciertos que se ha impuesto en la zona noble de la clasificación.
Geoff Ogilvy, que ganó el año pasado con 49 puntos, estableciendo el récord del torneo, ya puede ir despidiéndose de este honor. De momento, a falta de 18 hoyos, ya hay tres jugadores que han alcanzado los 40 puntos. El líder es J.J. Henry (41), con uno de ventaja sobre David Toms y Jonas Blixt. En principio, parece que será cosa de tres el triunfo, pero cada día se está produciendo un vuelco en la clasificación, por lo que no hay que descartar que el ganador venga por detrás. Robert Garrigus está al acecho con 37 puntos.
Gonzalo tuvo un día más irregular de tee a green. Cazó ocho calles y doce greenes y, aunque sigue siendo de los mejor del torneo en este aspecto, se dejó menos opciones de birdie. El espíritu de lucha, eso sí, permanece intacto, tal y como demuestra su final de vuelta con sendos birdies en el 17 y 18.
La victoria parece ya una quimera para el madrileño. Tendría que hacer algo similar a lo de Andrés Gonzales el viernes (21 puntos) y sentarse a esperar. Seguramente, ni siquiera con 45 puntos se llevaría el triunfo. En cualquier caso, aunque no pueda salvar la tarjeta en el Barracuda (sólo le valía ganar), sí puede allanar el camino el máximo posible para dentro de dos semanas en el Wyndham. Todo lo que sume esta semana en el recorrido Montreux de Nevada, será trabajo que se ahorrará en Greensboro. Gonzalo, por tanto, tiene una misión este domingo.



