Phil Mickelson ha hecho 67 golpes en Pebble Beach cazando nueve greenes. Se pueden hacer una idea aproximada de cómo ha sido su vuelta este sábado en la tercera ronda del AT&T Pro Am. Su balance de recuperaciones ha sido de ocho de nueve y ha necesitado únicamente 22 putts. Ha sido un recital antológico de juego corto. Su enésima lección magistral de chips, sacadas de búnker y globos imposibles. Un día más en el parque de atracciones con el tío Phil.
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El fenomenal despliegue comenzó en el hoyo 2 con una sacada de búnker perfecta para birdie. Dos excepcionales chips le permitían salvar el par en el 5 y añadir un nuevo birdie en el 6. Las dos dadas. Estuvo a un tris de meterla desde el búnker en el 8, algo que sí haría un poco más tarde en el 13. Otro birdie. En el 18 remataba la faena con un globo fabuloso para certificar otro birdie más, el sexto de la jornada.
En medio de este festival, sus dos obras maestras fueron en los hoyos 7 y 14. En el primero, el icónico par 3 de Pebble Beach, Mickelson formaba una sacada de búnker de dibujos animados para salvar el par. La bola se le quedó en la trampa del fondo, asentada en la tierra y con la bandera corta. Simplemente imposible. Imposible para cualquier mortal. La botó en el rough y se acercó mansa y delicada al hoyo hasta dejarla dada. “Ha sido la segunda mejor sacada de búnker de mi carrera. No supera la que metí en el 16 del Memorial estando la bola clavada”, explicó después de firmar la tarjeta. La segunda del repertorio no está mal.
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Y en el 14, para completar la soberana actuación, metía un chip de casi treinta metros para birdie. Ha sido una ronda de golf para poner en bucle en todas las academias de golf. Se debería enseñar en todas las zonas de prácticas de juego corto del mundo. Es imposible encontrar una motivación mejor. Qué espectáculo.
Mickelson (-16) se ha colocado a un solitario golpe del canadiense Nick Taylor (-17), que por tercer día consecutivo ocupa el primer puesto en solitario. En la tercera posición está Jason Day (-14). Entre estos tres jugadores debería dirimirse este domingo el triunfo en Pebble Beach, ya que la cuarta plaza está ya a seis golpes de Taylor. La pregunta del millón es si el líder, con una victoria en su carrera en el PGA Tour, podrá resistir el ataque de dos fieras semejantes.
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Mickelson persigue su sexta victoria en este torneo, una conquista que le permitiría sumar más triunfos que Tiger Woods en California. Mientras, Day, que también está desplegando un juego corto alucinante, busca su primer victoria tras dos años de sequía. Pase lo que pase, no hay ninguna duda de que será una fantástico jornada final de golf. “Tengo muy claro con quién va a ir el público mañana, pero intentaré ir a lo mío para ganar·, decía Taylor. Mientras, Mickelson tendrá que enfrentarse a un récord bastante negativo. Desde 2012 ha salido en la última ronda como líder o a un golpe de la cabeza en nueve ocasiones y sólo se llevó en una ocasión el triunfo.
Quien no estará en esa jornada final es Rafa Cabrera Bello (+4). El canario, que empezaba con doble bogey en su primer hoyo en Spyglass, ha entregado una tarjeta de 75 golpes y se ha quedado muy lejos del corte.



